Nissan y Toyota, acusadas de racistas

Las compañías niegan las acusaciones acerca de sus presuntos comportamientos racistas contra los negros en Estados Unidos, pero, por si acaso, ya han contratado a expertos legales para evitar posibles denuncias.

Jesse Jackson, activista en pro de los derechos de las minorías en Estados Unidos, promoverá un boicot en contra de las automovilísticas Nissan y Toyota por sus actitudes discriminatorias. Según el reverendo Jackson, investigaciones propias y estudios de las universidades de Vanderbilt y Yale demuestran que ambas compañías mantienen comportamientos racistas.

En el caso de Nissan, el problema parece estar en que la empresa pagó tres veces más a los blancos que a los negros en la compra de terrenos para la construcción de una nueva planta en Mississippi (EE.UU.).

Por el momento, la empresa ya se ha puesto manos a la obra para lanzar una campaña de relaciones públicas que evite el boicot con que amenaza Jackson.

En cuanto a Toyota, las acusaciones hablan de que, a pesar de que el 25 por ciento del mercado de la marca pertenece a la minoría negra, sólo 74 de los 1.390 distribuidores de la compañía en Estados Unidos son de color. Este dato ha sido negado por Toyota.

Por otra parte, esta última ha sido denunciada por una empresa de relaciones públicas de Alabama por incumplimiento de contrato. Según los denunciantes, ellos fueron contratados por Toyota para poner en marcha una política que buscase una mayor diversidad racial en la compañía. Sin embargo, la japonesa no ha pagado el millón de dólares que costaron los servicios de la agencia de relaciones públicas.