Navidad sin alcohol en las carreteras

La DGT pondrá en marcha una campaña especial para eliminar el alcohol de nuestras carreteras estas navidades. Según ha explicado Pere Navarro, director general de Tráfico, se doblarán los controles de alcoholemia.

El nuevo director de la DGT apuesta por los radares
El nuevo director de la DGT apuesta por los radares

Pere Navarro no quiere una Navidad entristecida por los accidentes de tráfico. Así, teniendo en cuenta que el alcohol está detrás de la mayor parte de los siniestros, ha dispuesto una campaña especial de actuaciones pensando en las fiestas navideñas.

La acción consistirá en duplicar el número de controles de alcoholemia entre los días 10 y 20 de diciembre. Según Navarro, se han elegido estas fechas porque son los días en que se concentra mayor número de celebraciones de las empresas, las típicas comidas y cenas de Navidad.

El énfasis de la DGT en la persecución del alcohol no está injustificado: las estadísticas del Instituto de Toxicología indican que, el año pasado, el alcohol causó la muerte al 30,9 por ciento de las más de 5.400 personas que fallecieron en nuestras carreteras. Sin embargo, Pere Navarro no quiere ser alarmista. Reconoce que, poco a poco, la tendencia de los accidentes se corrige a la baja. En lo que va de año, los datos de la DGT indican que se han contabilizado ya unas 400 muertes menos que en el mismo periodo de 2003, señal de que algo empieza a cambiar en nuestras carreteras.

Para consolidar esta mejoría, Navarro apuesta por el carné por puntos, la gran baza de su mandato como director general de Tráfico. Cree que “es algo riguroso y dirigido al conductor multi-reincidente" y recordó que, en los países donde está implantado, se ha comprobado que en el 75 por ciento de los casos los conductores que lo pierden lo recuperan en tres años sin haber cometido ninguna infracción. Abundando en la lucha contra el alcohol, el Congreso de los Diputados ha pedido al Gobierno que se fomente la figura del conductor alternativo. Como ya hemos explicado otras veces, se trata de convencer a los conductores, especialmente a los más jóvenes, de que elijan a uno de ellos como conductor para los demás en las noches en que salgan a divertirse. Así, el elegido no podrá beber, para garantizar que estará en plena forma a la hora de volver a coger el coche. La idea es que este “abstemio" sea rotativo dentro de los grupos de amigos.
Los grupos parlamentarios han presentado una proposición no de ley en la cual aseguran que la figura del “conductor alternativo es una de las medidas más idóneas para frenar las trágicas consecuencias de la combinación de consumo de alcohol entre los jóvenes y la conducción posterior".