MG Rover despeja su futuro a corto plazo

El fabricante británico ha salido de la "quema" tras la firma de un brillante acuerdo con su antiguo propietario que le reportará un abastecimiento autosuficiente de motores y cajas de cambio y 65 millones de libras, adicionales a los 500 acordados el pasado año. El traspaso de la fábrica de Longbridge también le permitirá adueñarse del suministro de propulsores a la marca Land Rover.

Una vez que la tormenta ya ha pasado y que MG Rover ha decidido, obligado por las circunstancias, continuar como productor independiente, su abandono por parte de BMW tendrá pequeñas ventajas que servirán para minimizar los efectos de la decisión del fabricante alemán. Así, Midland Powertrain, la planta de Longbridge (Inglaterra) que suministra motores y cajas de cambio a la mayoría de sus modelos, pasará a su propiedad después del acuerdo firmado entre ambos el pasado viernes.
BMW también ha accedido al pago de 65 millones de libras (17.672 millones de pesetas) en concepto de liquidación por su retirada del control de Rover.
Este dinero es independiente de los 500 millones de libras (135.939 millones de pesetas) en capital circulante que el constructor germano aceptó destinar a la compañía el pasado año, cuando la vendió por unas simbólicas 10 libras al hombre de negocios John Towers.

Importante traspaso
El traspaso de la factoría Midland Powertrain es, sin duda alguna, el hecho más importante para la supervivencia del grupo británico. Aparte de convertirle en autosuficiente en lo que respecta a mecánica, le supondrá unos importantes emolumentos provenientes de Ford, ya que esta planta es la responsable de la fabricación de 40.000 motores para la marca de todo terrenos Land Rover, actualmente propiedad del gigante estadounidense.
El próximo lanzamiento del Land Rover Freelander abunda en este sentimiento de optimismo en los responsables de la compañía, que ven en este nuevo modelo una nueva remesa de mecánicas.
La adquisición de esta fábrica, con una capacidad productiva superior a las 250.000 unidades al año, despeja, por tanto, algunas de las dudas existentes sobre la pervivencia de MG Rover en el futuro. De cualquier modo, los analistas ya han mostrado su escepticismo sobre los recursos que posee la firma para acometer nuevos lanzamientos y para renovar su gama, algo indispensable para ser competitivo.