Menos de 3 litros a los 100 para 2004, objetivo casi imposible

El alto consumo de los vehículos estadounidenses empujó a la Administración a plantearse poner en marcha un grupo de trabajo para buscar la reducción del consumo. Sin embargo, ahora los objetivos planteados se ven como imposibles de cumplir.

El Consejo Nacional de Investigación estadounidense ve poco probable que se consiga el objetivo planteado durante la Administración Clinton de conseguir un vehículo con un consumo por debajo de los 3 litros a los 100 kilómetros.

Ante la dificultad de lograr cumplir este plan, el grupo de trabajo para una Nueva Generación de Vehículos, que forma parte de la Academia Nacional de las Ciencias, ha presentado un informe en el que propone que el Gobierno y la industria automovilística se planteen nuevos objetivos.

La nueva propuesta está enfocada más hacia la búsqueda de tecnologías de ahorro de combustible aplicables a todo tipo de vehículos, en lugar de centrarse sólo en conseguir un consumo inferior a los 3 litros a los 100 kilómetros sólo para los turismos. Así, el Gobierno de Bush podría recortar el presupuesto destinado a este programa en unos 39 millones de dólares (unos 7.500 millones de pesetas).

Las compañías automovilísticas que acordaron con el Gobierno estadounidense realizar un esfuerzo para lograr un vehículo de bajo consumo afirman que la producción en serie de un coche con esas características resultaría demasiado cara y que muy pocos compradores estarían dispuestos a afrontar ese gasto. Además, la mayor parte de los concept car que han diseñado tanto GM, como Ford y DaimlerChrysler son Diesel, un combustible que no tiene mercado posible en Estados Unidos.

El trabajo de investigación está en marcha desde que en 1993 el Gobierno de Clinton acordó con Ford, GM y Chrysler formar un grupo de trabajo con el objetivo de reducir el consumo hasta las 80 millas por galón ( casi 2,9 litros a los 100 kilómetros). En este tiempo las cantidades invertidas han sido de 814 millones de dólares (160.000 millones de pesetas), por parte del Gobierno, y 980 millones de dólares de la industria (190.000 millones de pesetas). Estas cantidades han conseguido que en Estados Unidos se haya dividido entre tres el consumo de los coches sin sacrificar ni las prestaciones ni el confort.

En estos momentos, GM, Ford y DaimlerChrysler están trabajando para equipar todo terrenos y camiones ligeros con mecánicas híbridas que se basen en gas o electricidad.