Mazda inicia un plan de desarrollo europeo para triplicar su cuota

El reciente informe publicado por la Asociación Europea de Constructores sobre las ventas de automóviles en Europa parece no haber desanimado a Mazda. Según dicho estudio, el fabricante japonés ha visto como su número de vehículos vendidos en el viejo continente caía un 29,2 por ciento en los últimos ocho meses, convirtiéndose en la marca que mayor cuota de mercado ha perdido en ese tiempo.

A pesar de ello, el director de operaciones en Europa, el noruego Jan Brentebraten, no desfallece y ha afirmado que, en los años venideros, triplicará su presencia en este emporio. En estos momentos, su cuota ronda el 1 por ciento del total, con lo que, en función de estas previsiones, pasará a dominar el 3 por ciento.

Para el mandamás de la firma en el continente europeo, el aumento deberá fundamentarse en tres puntos clave: mayor control de la distribución, aumento de la producción local y nuevos lanzamientos.

Este aumento se logrará en varias fases. Por ello, ya ha vaticinado que en una primera etapa, hasta marzo de 2002, Mazda volverá a resultados positivos tras la perdida de 1.500 millones de euros (casi 250.000 millones de pesetas) del pasado ejercicio.

De todos modos, es consciente de que variables tanto exógenas como endógenas pueden influir negativamente en sus cálculos. Entre ellas, ha citado la aceptación por parte del público de los nuevos modelos, la evolución de mercados claves, como el estadounidense o el alemán, y la respuesta del euro en sus primeros meses de vida.

Control de la distribución
En la actualidad, la compañía domina apenas un tercio del suministro de su propio producto en el continente. Brentebraten entiende que, dejando la distribución en manos de compañías independientes, la firma pierde posibilidades de venta y proximidad a sus artículos.

La falta de una red de distribución más potente y amplia ha detenido la progresión de la compañía en Europa. Su objetivo es alcanzar entre el 70 y el 80 por ciento de la entrega, mediante la compra de participaciones de sus distribuidores.

El dirigente noruego ha puesto como ejemplo los casos suizo y británico, donde el control es mayor, permitiendo "una relación más directa con las filiales que en otros países", lo cual ha incidido en un crecimiento superior.

Producción local
En cuanto al segundo punto reseñado, "la intención de Mazda es fabricar 100.000 unidades anuales". Un elevado porcentaje irá a parar a la factoría española de Almussafes, propiedad de Ford, lugar donde será ensamblado el nuevo Demio.

Sin embargo, la gran pretensión de la empresa nipona es el comienzo de la producción del segundo modelo europeo, el sustituto del 323. Los rectores de la firma aún no tienen determinado qué planta se encargará de él, aunque se especula con Almussafes y con Saarlouis (Alemania).

Brentebraten se ha limitado a señalar al respecto que la "decisión se tomará en seis meses", coincidiendo con la divulgación del programa de fabricación.

Nuevos lanzamientos
Por último, destacó la nueva generación del 626 y la renovación de interiores y carrocerías y el reforzamiento de la oferta Diesel, como clave para esa recuperación y posterior crecimiento.