Manifestaciones en la fábrica de Opel en Zaragoza

Opel no tendrá tan fácil la reestructuración de plantilla que anunció hace días. Ayer, los trabajadores europeos de este fabricante alemán se unieron en sus protestas. En la planta de Figueruelas (Zaragoza), también mostraron su rechazo.

Ayer fue "un día histórico para los trabajadores de Opel", proclamaron los sindicatos de Figueruelas. Según sus cálculos, a lo largo de la jornada hubo un momento en que 47.000 trabajadores repartidos por toda Europa permanecieron parados a la vez.
En Figueruelas, un grupo de trabajadores de Opel se concentraron ante las oficinas de la dirección de la planta. Al igual que sus compañeros del resto de Europa, protestaban por el plan de reestructuración anunciado por General Motors para esta filial europea.
Según los sindicatos, la remodelación del grupo estadounidense podría afectar a trescientos puestos indirectos de la fábrica aragonesa, principalmente del área de administración y mantenimiento.
En total, se calcula que podrían perder su trabajo el 10 por ciento de la plantilla europea, más de 8.500 empleados. Una razón que ha unido a trabajadores de todo el continente. En Inglaterra, los empleados de Opel pararon durante todo el día, mientras que en las plantas de Bélgica y Alemania el paro fue de una hora, a la vez que hubo manifestaciones y concentraciones en las factorías de Suecia, España y Portugal.
Hoy los representantes sindicales de las distintas plantas europeas se reúnen con la dirección de Opel en Zurich. Según adelantaron los sindicatos, en dicha reunión plantearán un ultimátum a la compañía. Mientras tanto, los trabajadores ya han anunciado que continuarán durante toda la semana con sus acciones de protesta.
Por su parte, los directivos de la empresa alegarán que el año pasado Opel perdió más de 500 millones de euros (83.470 millones de pesetas) y éste es el segundo año consecutivo en que cosechan números rojos.

Alemania, la más perjudicada.
Sólo en Alemania están previstos 1.700 despidos y la puesta en marcha de un plan de austeridad para reducir un tres por ciento los costes de sus compras.
Por eso, las protestas de ayer fueron respaldadas por 7.000 trabajadores germanos. Según el comité de empresa, en la sede de Opel en Rüsselheim (oeste del país), la producción quedó totalmente interrumpida y unos 5.000 trabajadores se sumaron a la protesta, mientras que en la fábrica de Kaiserlautern (suruoeste de Alemania) fueron 2.000 empleados los que secundaron el paro.

Los mejores vídeos