Madrid y Barcelona estrenan autobuses con célula de combustible

Parecía un sueño, pero no lo era. La teoría de la propulsión de hidrógeno ha cobrado cuerpo y pronto recorrerá las ciudades españolas. Madrid y Barcelona estrenarán los autobuses urbanos equipados con célula de combustible que ha elaborado Mercedes-Benz.

Madrid y Barcelona estrenan autobuses con célula de combustible
Madrid y Barcelona estrenan autobuses con célula de combustible

Las compañías automovilísticas lo tienen claro: el futuro de la automoción pasa por la

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célula de combustible</font color="#0033CC"> , esos sofisticados elementos que mezclan hidrógeno y aire para producir electricidad y mover un motor eléctrico. La gran ventaja es que el residuo de esta reacción es simplemente vapor de agua.

Los autobuses que Mercedes lleva desarrollando varios años ya están listos para servir a los ciudadanos. Se llaman Citaro y pronto se harán visibles en las calles de Madrid y Barcelona. Los habitantes de Amsterdam, Hamburgo, Londres, Luxemburgo, Oporto, Estocolmo, Stuttgart y Reykiavik también los disfrutarán en los próximos meses.

Estos Citaro llevan un motor eléctrico capaz de transportar a sus 60 ocupantes a una velocidad punta de 80 km/h. Para lograrlo, equipan una célula de combustible capaz de generar 200 kilovatios de potencia. Para alimentar la célula, Mercedes opta por la opción más clásica: depósitos de hidrógeno comprimidos. Esta posibilidad es menos compleja técnicamente y sólo presenta el problema del mucho peso de los tanques del gas. Sin embargo, en un autobús los inconvenientes de peso y espacio no existen: se colocan los depósitos en el techo y asunto resuelto.

Esta pila tiene una autonomía de 250 kilómetros y se recarga mediante hidrógeno extraído del agua gracias a la energía solar. Por este motivo, España, gracias a la mediación de BP Solar, desarrollará la primera estación de producción de hidrógeno de Europa que sólo necesita los rayos de sol para funcionar.

Algún día, las flotas de transportes urbanos de nuestras ciudades habrán heredado la principal virtud de esos pioneros: no contaminan nada y no hacen ruido.