Madrid tendrá un aparcamiento de mercancías peligrosas

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido ser el primero de España en acondicionar un área de aparcamiento de mercancías peligrosas. Se situará en la Nacional III, a la altura de Rivas-Vaciamadrid y evitará que los vehículos cargados con sustancias de riesgo estén dentro de la ciudad.

Entre 800 y 1.000 vehículos cargados con materias peligrosas cruzan cada día Madrid, según fuentes municipales. Esta circunstancia supone un riesgo altísimo. Algunas de estas mercancías son tóxicas, corrosivas o altamente inflamables. Cualquier accidente en zonas pobladas puede resultar catastrófico.

Para impedir que estos camiones y furgones pernocten dentro del casco urbano de Madrid, el Ayuntamiento construirá una zona de aparcamiento controlado que tendrá un carácter pionero en España.

Según Ángel Araujo, concejal de Protección Civil y Bomberos, se ha buscado una ubicación idónea. El aparcamiento estará en Rivas-Vaciamadrid, en la Nacional III, a medio kilómetro de las primeras casas de Rivas.

Allí, muy cerca de la M-40 y en el cruce de la M-50, aún en construcción, se habilitarán 65.000 metros cuadrados en los que podrán alojarse 212 vehículos. Se piensa incluso en construir un helipuerto.

A falta de que Medio Ambiente dé el visto bueno, ya hay un proyecto original que incluye zonas deportivas, salas de descanso, un pequeño hostal, un albergue, gasolinera, talleres de varios tipos y un cuartel para los bomberos, la atención médica y Protección Civil.

El Ayuntamiento ha pensado en explotar la infraestructura en régimen de concesión, de modo que sea la empresa concesionaria la encargada de pagar los 700 millones de pesetas presupuestados para "La Covatilla", nombre que recibirá el aparcamiento.

Esta iniciativa madrileña no tiene precedentes. Sí que hay espacios de descanso para transportistas en muchas ciudades y puntos de las carreteras, y grandes áreas de carga y descarga en las que se ofrecen muchos servicios a los camioneros. Pero una zona tan compleja, con tantas necesidades cubiertas y con un nivel de seguridad tan alto, no se había construido todavía.

El consistorio madrileño se ha cansado de recibir denuncias de vecinos sobre camiones cargados con gases o líquidos peligrosos aparcados muy cerca de las casas. Las zonas industriales, como el barrio de Legazpi, lleno de naves y talleres mezclados con bloques de viviendas, son las más propensas a este tipo de situaciones. Aunque la normativa de tráfico impide la pernocta de estos vehículos en el casco urbano, son muchos los que lo hacen, con lo que se ha hecho necesaria la creación de esta infraestructura especial para albergarlos.