Los túneles son más seguros que las carreteras

Según la Asociación Española de la Carretera, la accidentalidad que se registra en los túneles es tres veces menor que la que se da en las vías a cielo abierto. A pesar de ello, las consecuencias de un accidente en un subterráneo son mucho peores, por lo que las nuevas infraestructuras se construyen pensando, fundamentalmente, en la seguridad.

El RACE, contra el peligro en los túneles
El RACE, contra el peligro en los túneles
  • El túnel de Cuatro Caminos ha costado 26 millones de euros, 8 más de lo previsto.
  • El subsuelo de Cuatro Caminos cuenta con múltiples galerías, canalizaciones, cocheras de metro… Esto ha obligado a incluir en las obras un sistema de seguridad para prevenir posibles movimientos de tierra.
  • Aún quedan muchos túneles por realizar en Madrid, según el diario “El País". Sólo la reforma de la M-30 originará 3 pasos más, que sumarán 15 kilómetros. Se trata de los subterráneos que soterrarán el anillo de circunvalación a su paso por el río Manzanares y los by-pass de los nudos sur y norte (aunque éste se ha paralizado, a la espera del inicio de la Operación Chamartín).
  • Además, se realizarán actuaciones en los nudos de conexión del eje este, que incluyen pequeños tramos subterráneos, se prolongará el paso de O’Donnell y el que pasa bajo la glorieta de Atocha y habrá nuevos túneles en Pío XII, en Bravo Murillo, en el Ventisquero de la Condesa y en Embajadores.
  • A estas infraestructuras se une una obra que lleva un año de retraso: un anillo subterráneo que distribuirá el tráfico bajo la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, en el paseo de la Castellana. Desde ayer, Madrid cuenta con un nuevo subterráneo: se trata del túnel de Cuatro Caminos, que ha sustituido al “scalextric" que se construyó en la zona en 1969. Tras 16 meses de obras, ha quedado inaugurado el primer proyecto que Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de la capital, puso en marcha tras su llegada al Consistorio. Los conductores pueden pasar de la Avenida de la Reina Victoria a Raimundo Fernández de Villaverde, pero las obras de demolición del Windsor les impiden cruzar hasta la Castellana, lo que ya ha provocado los primeros atascos. El subterráneo, que en su tramo más profundo se “entierra" a 17 metros, está formado por dos túneles gemelos de 540 metros de longitud, conectados entre sí por salidas de emergencia cada 100 metros. Además, están equipados con un circuito cerrado de televisión, detectores de incendios y paneles de señalización.Se trata de medidas de seguridad que, según las recomendaciones de la Comisión Europea, deben estar en aquellos pasos que rebasen los 500 metros. Así, se intenta paliar las consecuencias de un siniestro en el interior de un subterráneo. Un accidente puede desencadenar tragedias como las vividas en los pasos de San Gotardo (Italia-Suiza), Mont Blanc (Francia) o Tauern (Austria). Estas disposiciones también se adoptarán en el segundo túnel de Vielha, que ayer terminó su perforación. Cuando se abra al tráfico, en febrero de 2006, puede convertirse en el paso más seguro de Europa. Tendrá avanzados sistemas para detectar incidentes, 1.186 puntos de luz, más de 100 señales para regular e informar sobre el estado del tráfico, una red de refugios de evacuación conectados al antiguo subterráneo y un moderno mecanismo de detección y extinción de incendios.Esta galería, situada en la carretera N-230, tiene 5,2 kilómetros de longitud, una anchura de 12 metros y tres carriles de circulación, uno de ellos reversible. Por fin, se soluciona este “punto negro" de la red viaria catalana, considerado como el túnel más peligroso del Viejo Continente.