Los talleres apoyan la nueva reforma de Monti

Bruselas lucha por liberalizar los servicios de postventa, una medida que ha levantado ampollas entre los fabricantes, que aseguran que, de hacerse efectiva esta norma, no podrán garantizar la calidad de las reparaciones. Ahora, los talleres responden y defienden que, no sólo mejorará la calidad, sino también el servicio.

La nueva reforma que defiende Mario Monti, el comisario europeo de Competencia, no sólo afecta a la venta de vehículos, sino también a la reparación de los mismos. Bruselas quiere poner fin al monopolio que ejercen los concesionarios, pero también a la especie de reino de taifas que son los talleres.

Para empezar, Monti propone que se separen los servicios de venta de los de post-venta, por lo que los concesionarios podrán subcontratar a talleres independientes. Con esta medida, se espera que se triplique a corto plazo el número de talleres oficiales o bien el de los centros que mantengan estrechas relaciones con las marcas y, por tanto, sean fiables.

Además, los fabricantes estarán obligados a facilitar la información técnica sobre sus coches, por lo que se acabó el secretismo en las reparaciones. Así, también se aumentará el número de talleres independientes.

Este punto traerá más competencia, pero no por ello más descontrol. Según los expertos, los talleres privados tenderán a integrarse en grandes grupos, para comprar recambios, o en diversas franquicias.

En la actualidad, según Getraa (la Confederación de Talleres de Automóviles) hay en España 51.250 talleres, de los cuales un sesenta por ciento actúa completamente por libre.