Los sindicatos de Seat consideran que su presidente se mueve por ambición

Los sindicatos de UGT y Comisiones Obreras de Seat consideran que las declaraciones del presidente de la compañía, Bernd Pischestrieder, pronosticando "tres o cuatro años difíciles", se enmarcan en sus "ambiciones" profesionales.

En opinión de García Salgado, representante de UGT, "el presidente de Seat habla en exceso y en negativo de la propia marca que preside". El líder sindical interpreta que "probablemente estas declaraciones tienen que ver con sus aspiraciones": conseguir la presidencia de Volkswagen.
Bernd Pischestrieder declaró a la revista Autogram, la publicación interna del grupo VW (al que pertenece Seat), que a esta empresa le esperan "tres o cuatro años difíciles" a causa de la poca definición de la marca dentro del grupo.
Salgado explicó que se habían reunido con Pischestrieder en dos ocasiones y ya había hecho declaraciones de este tipo, contraponiendo la imagen de Seat a la de Skoda.
Para el líder sindical, "es incomprensible esta declaración a menos que Pischestrieder esté haciendo méritos relacionados con su carrera. Lo que debe corregirse son defectos de gestión que puedan afectar al futuro de la compañía".
Por su parte, el responsable de CCOO en Seat, Alfonso Rodríguez, ha afirmado que "ni la buena marcha de Seat ni la calidad de sus modelos justifican las declaraciones del presidente".
Además, la marca se ha mostrado hoy muy satisfecha por las ventas de mayo en España, que ascendieron a los 16.359 automóviles, un 7 por ciento más que en el mismo mes de 2000. Esto ha permitido a la empresa tener una penetración en el mercado nacional del 12 por ciento.

El presidente de Volkswagen pronostica un debilitamiento en el sector en 2001
Ferdinand Piech, presidente del grupo Volkswagen, pronosticó hoy un debilitamiento del sector en 2001, aunque auguró un crecimiento para su empresa en el conjunto del año.
Durante la junta general de accionistas celebrada hoy en Hamburgo, Piech destacó que los mercados alemán y norteamericano registraron un retroceso debido a la débil coyuntura económica en ambas regiones.
El presidente de VW agregó que el consorcio aumentó las ventas durante el primer trimestre hasta los 23.030 millones de euros (casi 4 billones de pesetas), lo que representa un incremento del 10 por ciento respecto al mismo periodo de 2000. Los beneficios antes de impuestos fueron de 389 millones de euros (cerca de 65.000 millones de pesetas).

Los mejores vídeos