Los fabricantes en Estados Unidos quieren "sangre nueva" en sus compradores

Los fabricantes de automóviles en el mercado norteamericano están haciendo grandes esfuerzos por atraer a los clientes jóvenes. No sólo se dirigen a los que se encuentran entre los 20 y los 30 años, sino también a los más pequeños.

Los fabricantes en Estados Unidos quieren "sangre nueva" en sus compradores
Los fabricantes en Estados Unidos quieren "sangre nueva" en sus compradores

70 millones de potenciales consumidores, aquellos que se encuentran entre los 6 y 25 años en los Estados Unidos, es una cifra bastante respetable de la que las marcas quieren sacar tajada. Según el portavoz de Honda, Art Garner, "éste es un segmento del mercado crítico. Los llamamos sangre nueva y son vitales para los fabricantes".

Sin embargo, saber qué es lo que gusta a los más jóvenes no es una tarea fácil. A algunos les gustan los turismos convencionales, a algunos los todo terrenos y otros creen que cuanto más raros mejor. Para recabar la atención de la gente joven, según los analistas, "el producto debe ser apetecible, que tenga estilo y un valor en sí mismo. El precio también es algo muy importante".
Ford, el segundo fabricante mundial de coches, está desarrollando una serie de acciones para descubrir los gustos de los menores de 30 años. Y si para ello los ejecutivos deben ir a la discoteca con los veinteañeros, lo hacen. Según Jac Nasser, presidente de la norteamericana, ésta es una forma de conocer el ambiente juvenil y averiguar los gustos de este grupo de edad. Esta nueva estrategia de trabajo se conoce como experiencias de inmersión y consiste en enviar a ejecutivos de alto nivel, diseñadores e ingenieros a grandes ciudades para pasar tiempo con grupos de distintas edades.

En busca de la juventud

La iniciativa de Ford no es la única en este sentido. Marcas como General Motors, Toyota y Honda están llevando a cabo experiencias similares. La primera ha creado un departamento específico que estudia lo que esperan los niños de los coches. Para los encargados del mismo, "aunque los niños no son lo suficientemente mayores como para conducir, están expuestos desde muy temprana edad a la influencia de los videojuegos. Ellos están interesados en la estética del interior, quieren personalizarlo. Además, están más acostumbrados a controlar un vehículo mediante un joystick, cosa que no sucede con los más mayores".
Las dos japonesas han lanzado o van a lanzar vehículos pensados específicamente para los veinteañeros. Ejemplos de ello son el Echo y el Spider MR2 de Toyota o el Model X de Honda. Incluso, Toyota está barajando la posibilidad de lanzar una marca independiente destinada al público joven para finales de año.
Los fabricantes están preocupados porque la gente que compra sus vehículos tiene una media de edad cada vez más alta. Todos quieren parecerse a Volkswagen, ya que esta marca ha sabido como nadie atraer a los consumidores de más corta edad; sus GTI son los coches con compradores más jóvenes, con una media de 34 años. Por detrás de ella se sitúan Mitsubishi y Kia. En el otro lado de la balanza se sitúan automovilísticas como Lincoln, Cadillac y Buick, con una media de edad en sus compradores de entre 50 y 60 años.