Los españoles podrían ahorrar más de mil millones con neumáticos eficientes

Los automovilistas españoles podrían ahorrar más de 1.000 millones de euros si los neumáticos vendidos en un año fueran de los calificados con la 'Clase A' de eficiencia energética, según el nuevo etiquetado europeo.

La Unión Europea introduce este año el etiquetado obligatorio de neumáticos, con información clara sobre el agarre sobre mojado, la eficiencia de combustible y el ruido exterior, de forma que un usuario bien informado podrá elegir un neumático que frene hasta 18 metros antes y reducir un 7,5 % el consumo de combustible, con un ahorro estimado de 300 euros a lo largo de la vida del neumático.

Este cálculo se obtiene de la diferencia entre el consumo de un coche con cuatro neumáticos de clase A y el mismo coche con neumáticos de clase G, la peor categoría, sobre la base de un consumo medio de 8 litros cada 100 kilómetros, con un precio del combustible de 1,50 euros/litro y una vida útil del neumático de 35.000 kilómetros.

Siguiendo estos parámetros, si los aproximadamente 15 millones de neumáticos de turismo vendidos cada año en España fueran de la Clase A de eficiencia de combustible, se podría llegar a ahorrar hasta un máximo de 1.125 millones de euros en consumo de carburante.

Como referencia, sería un importe superior al presupuesto de conservación de carreteras del Ministerio de Fomento para el año 2012, que se fijó en 873 millones de euros.

Respecto a emisiones, la Comisión Europea estima que las mejoras de los neumáticos respecto a la resistencia a la rodadura que se alcanzarán a partir de la introducción de la etiqueta, tienen el potencial de reducir las emisiones de CO2 en 20 millones de toneladas al año.

Estos datos forman parte de la campaña iniciada por el Real Automóvil Club de España (RACE) y el fabricante Goodyear Dunlop para informar sobre cómo hacer la elección de los neumáticos adecuados.

El nuevo etiquetado europeo impone, además, unos mínimos que deben ser cumplidos por los fabricantes de neumáticos. A partir de noviembre de 2012 no se podrán fabricar neumáticos G en eficiencia energética, ni F o G en agarre en mojado, y a partir de noviembre de 2014 no se podrá vender ningún modelo de este tipo.

La otra fecha señalada de mejoras es noviembre de 2016, a partir de la cual no se podrán fabricar neumáticos F en eficiencia energética, y no podrán estar a la venta a partir de noviembre de 2018.

El etiquetado conlleva un control del cumplimiento de la normativa, cuyas infracciones serán castigadas con sanciones contempladas en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

Las infracciones podrán calificarse como leves, con sanción de hasta 3.005,06 euros, graves hasta 15.025,30 euros, y muy graves hasta 601.012,10 euros, atendiendo a los criterios de riesgo para la salud, posición en el mercado del infractor, cuantía del beneficio obtenido, grado de intencionalidad, gravedad de la alteración social producida, generalización de la infracción y reincidencia.