Los conductores madrileños no pagan el ''numerito''

El impuesto de vehículos es el tercer tributo más importante para las arcas municipales del Ayuntamiento de Madrid. Pues bien, el 12 por ciento de los contribuyentes se niega a pagarlo.

La mayoría de los conductores obligados a pagar el impuesto de vehículos –conocido como numerito- lo hace en el plazo habilitado por el Ayuntamiento de Madrid para ello. Sin embargo, los dueños de una cuarta parte del parque automovilístico madrileño –unos 431.000 vehículos- eluden el pago y, de ellos, la mitad nunca llegan a abonar el impuesto.Sin embargo, el problema más grave no es ese, sino que hay determinados ayuntamientos en los que se cobra la tasa de circulación más barata. De esa forma, los coches se “empadronan" en estas localidades y los consistorios más grandes dejan de percibir este dinero. Tal es el caso de Robledo de Chavela (Madrid), donde hay censados 45.000 vehículos (casi 16 por cada habitante del pueblo), según los cálculos realizados por el diario El País.

El Ayuntamiento de Madrid pierde unos dos millones de euros al año por este motivo y ha pedido a la Dirección General de Tráfico que haga algo al respecto. Lo ideal sería homogeneizar la tasa en todo el país, pero, como fijar el gravamen es competencia de los consistorios, no se puede hacer nada, en principio.

Por otra parte, contaminar acústicamente ya tiene precio en la capital. La nueva Ordenanza municipal, vigente desde hace un año, prevé sanciones para los coches y las motos más ruidosos. Desde que entró en vigor la norma, la Concejalía de Medio Ambiente ha recaudado 168.000 euros (casi 30 millones de las antiguas pesetas).

Las sanciones a los más ruidosos llevan su proceso: nunca se multa a un conductor porque su coche tenga un claxon muy fuerte, ni porque su alarma sea estruendosa. A los conductores se le pide que pasen por el Centro Municipal de Acústica para medir el nivel de emisión sonora de su coche. Si se detectan anomalías, se insta al conductor a subsanar el problema y regresar. Pues bien, la mayoría de ellos no regresa y es en ese momento en el que se inicia el expediente sancionador.
Con la llegada del verano, y sin que aún el tráfico haya descendido aparentemente, llegan nuevos cortes en la capital que obligarán a muchos conductores a variar sus desplazamientos y a soportar atascos. En esta ocasión, los cortes se producirán desde esta semana y hasta dentro de seis meses en la avenida de Portugal entre la M-30 y el paseo de Extremadura.