Los conductores aplauden el carné por puntos

El carné por puntos viene con varias cartas de recomendación: asociaciones de conductores, autoescuelas, taxistas y camioneros dan buenas referencias de él. Sin embargo, no todo son alabanzas. La nueva licencia también tiene aspectos negativos.

Los conductores aplauden el carné por puntos
Los conductores aplauden el carné por puntos

Sucedió lo mismo en Italia. Allí, el carné por puntos entró en vigor justamente hace un año y la oposición política reconoce que es “lo único bueno que había hecho Berlusconi". En España, ocurre igual: pocas voces discrepan del nuevo sistema. Los principales clubs de automovilistas lo respaldan. Tan sólo el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA) ha expresado su recelo: “La posibilidad de privar del carné de forma definitiva a los conductores infractores es a todas luces inconstitucional y actúa en contra de las libertades públicas por las que tanto se ha luchado", aseguran.Sin embargo, en el otro extremo de la balanza se sitúa una importante reducción de la siniestralidad. Así al menos ha ocurrido en otros países. El Real Automóvil Club de España (RACE) cree que, gracias al nuevo carné por puntos, se podrá reducir hasta en un 10 por ciento las muertes por accidente de tráfico a corto plazo. Es decir, cada año 500 personas salvarán su vida. Se acabará con la reincidencia, pero también habrá ventajas para los conductores que no suelen cometer infracciones. Según el presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, con la nueva licencia se pondrán “tarjetas amarillas que permiten al conductor seguir jugando", mientras que la ley vigente impone sanciones económicas y “tarjetas rojas" con la supresión temporal del permiso. Este símil futbolístico es muy acertado. Ninguna infracción por sí sola supondrá la retirada del carné. Como máximo, el conductor perderá la mitad de los puntos. Si no se acumulan estas multas –igual que ocurre con las tarjetas amarillas en el fútbol- no se perderá el carné. Además, según ha precisado la DGT, los infractores continuarán rascándose el bolsillo: las multas económicas seguirán aplicándose como hasta ahora.Las diferentes asociaciones de conductores aseguran que el carné por puntos no es la panacea. De hecho, todos han advertido al Gobierno que, tras aprobar la nueva licencia, no se puede dormir en los laureles: las autoridades no deben caer en la tentación de achacar toda la responsabilidad de los accidentes a los conductores, pero “todavía queda un gran trabajo pendiente para eliminar puntos negros en las carreteras y en la mejora sustancial de la señalización", ha apuntado el secretario de la Fundación RACC, Alfonso Perona. Otra de las críticas generalizadas es el reparto de los puntos. Desde el RACE se advierte que no es lo mismo conducir hablando con el móvil que saltarse un semáforo en rojo, pero ambas infracciones se van a castigar con los mismos puntos. También hay discrepancias sobre cómo recuperar puntos. En España se podrá “recargar el carné" si el conductor realiza un curso de sensibilización (4 puntos) o si no comete una infracción en dos o tres años (recupera los 12 puntos iniciales). Sin embargo, no ocurrirá como en Italia que, por “buena conducta", los automovilistas pueden acumular superávit de puntos (hasta 10 más del total de 20 que se ofrecen). Los cursos de reciclaje se convierten en piedra angular del nuevo sistema, ya que, además, serán obligatorios para todos aquellos que pierdan el carné (aparte de tener que examinarse de nuevo). Por eso, no es extraño que se hayan convertido en el centro de la polémica. Las diferentes asociaciones del sector automovilístico discuten sobre quién debe impartirlos. Las autoclubes defienden que ellos son los más preparados para dar los cursos de sensibilización, frente a unas autoescuelas mucho más teóricas. Éstas, a su vez, reclaman para sí esta actividad. Por si no fuera poco, los distintos colectivos de conductores profesionales piden impartir dichos cursos cuando se vea implicado alguno de sus trabajadores. Transportistas, taxistas y conductores de autobuses piden un trato especial. Según aseguran, ellos –además del carné- se juegan su puesto de trabajo. El Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) advierte que ellos, además de regirse por el Código de Circulación, cumplen otras normas. Por su parte, la Federación Profesional del Taxi reclama un baremo “diferente" que se adapte a las características del sector. Entre las medidas barajadas por los conductores profesionales destacan dos ideas: que se les conceda más puntos que al resto de los conductores (al igual que se les da menos tantos a los jóvenes) o que se cree dos carnés distintos, uno para su uso privado y otro para el profesional.

En Alemania imponen terapias psicológicas a los conductores cuando llegan a ciertos puntos, en Reino Unido algunas sanciones sólo se castigan con dinero, en Italia se permite la mitad del crédito con circular a 40 km/h por encima del límite establecido de la vía...
¿Ha elegido España el mejor modelo?


Analizamos al detalle el nuevo carné por puntos.