Los automóviles de hidrógeno, viables a corto plazo

La seguridad de los automóviles de hidrógeno es el primer escollo que han de salvar los fabricantes.

El Foro Internacional sobre Energía de Hidrógeno (Hyforum 2000), celebrado hace unos días en Munich (Alemania), ha llegado a una conclusión sobre los vehículos de hidrógeno. Estos automóviles, que muchas marcas ya han desarrollado, podrían ser factibles en un relativo corto plazo de tiempo, si se llega a un acuerdo político e industrial.
Según los cálculos de los especialistas reunidos en la ciudad germana Munich, los coches pueden estar en la calle a partir de 2003 y, dos años después, las estaciones de servicio podrían disponer de surtidores de hidrógeno; en 2020 podría dejar de ser un hecho excepcional el uso de estos automóviles, que costarán, en principio, un 10 por ciento más que los propulsados por combustibles tradicionales.
Tres son los problemas principales que han encontrado los expertos para el pleno desarrollo de estos vehículos: distribución y aprovisionamiento de su combustible, el hidrógeno, y la seguridad, asunto que aún no se ha resuelto, ya que el hidrógeno se inflama en contacto con el aire. La ventaja principal de este combustible es que no provoca emisiones contaminantes en su combustión, algo que ayudará a la consecución de las nuevas normativas europeas y norteamericanas de reducción de la contaminación en los nuevos automóviles que se fabriquen.