Los alquileres de vehículos caen dramáticamente en Estados Unidos

Los atentados del día 11 podrían tener consecuencias irreversibles para el sector del alquiler de vehículos. Sus operaciones han caído un 38 por ciento en septiembre y la mayoría de las compañías pertenecientes a este mercado se plantea reducir su plantilla y flota de automóviles, en un futuro próximo.

Las empresas de alquiler de automóviles estadounidenses han sido otras de las grandes afectadas por la oleada de atentados terroristas del 11 de septiembre. La falta de clientes en los aeropuertos, su principal fuente de ingresos, provocó que, el pasado mes, las contrataciones disminuyeran en un 38 por ciento respecto al mismo periodo del año 2000.

Especialmente negativa para el sector fue la semana siguiente a los ataques, donde los alquileres cayeron entre un 40 y un 60 por ciento.

Estas cifras han sido recogidas en la edición digital de la revista especializada en el sector de la automoción Automotive News, que también destaca que, para muchos de estos negocios, las operaciones realizadas con los viajeros de avión suponen el 90 por ciento de sus ingresos.

Un portavoz de la compañía Enterprise, una de las más importantes de Estados Unidos, ha asegurado que "las últimas semanas, los únicos alquileres que estamos realizando son con clientes que envían sus vehículos a reparar".

Otra de las grandes empresas del país, Hertz, ha tenido que reducir el número de empleados, en una cifra que no ha revelado, y se plantea recortar su flota de automóviles.

La mayor parte de las compañías están considerando hacer lo mismo, arrastrando a los fabricantes de automóviles en su caída, ya que el 5 por ciento de la producción es vendido a estas empresas de alquiler de vehículos.