Llega el Range Rover más potente de la historia

Más refinada, más lujosa y más potente. Así presenta Land Rover la nueva versión de su buque insignia, que será desvelada en el Salón de Detroit. Motores de origen Jaguar equipan al modelo, que contará con una potencia de hasta 396 CV.

Llega el Range Rover más potente de la historia
Llega el Range Rover más potente de la historia

El próximo 10 de enero ha sido la fecha elegida por la marca británica para dar a conocer el nuevo Range Rover, un vehículo que se ha convertido por derecho propio en el más representativo de la automovilística.La nueva versión será “la más refinada, lujosa y potente de la historia", según afirma la compañía. Para ello, cuenta con dos nuevos motores de gasolina, de origen Jaguar. El más brioso -sobrealimentado, con 4.200 cm3 y 8 cilindros en V- ofrecerá nada menos que 396 CV y un par máximo de 57,1 mkg. A la espera de las cifras oficiales, la marca anuncia que mejorará las prestaciones del anterior 4.4, con 286 CV. Esta mecánica aumenta su potencia hasta los 306 CV y Land Rover cree que su aceleración de 0 a 100 km/h (9,2 segundos) bajará medio segundo. El fabricante asegura que ambos propulsores han sido calibrados para el Range Rover, con el fin de desarrollar más par a menos revoluciones y para que funcionen bajo grandes inclinaciones o en condiciones de conducción 4x4 extremas. Además, cuentan con una protección extra contra el polvo, las rocas y el agua. Estos motores estarán asociados a la última generación de la transmisión automática ZF de seis velocidades.La mecánica 3.0 de seis cilindros turbodiesel permanece sin cambios.La marca asegura que la sensibilidad de la dirección ha aumentado. Para mejorar la comodidad de la conducción, la suspensión neumática, de altura regulable, también ha sido modificada. La versión más potente recibe, además, unos frenos delanteros firmados por Brembo.Los cambios en el exterior han sido muy sutiles, ya que, como explican los responsables de Land Rover, querían que la imagen de su modelo más emblemático siguiera siendo fácilmente reconocible. Así, sólo varían el paragolpes y los faros delanteros, la parrilla y las tomas de admisión (ambas con un diseño de malla en la versión más potente) y los grupos ópticos traseros.Las señas de identidad clásicas, que ya aparecieron en el primer Range Rover y han sobrevivido a tres generaciones del vehículo, permanecen invariables. El capó envolvente, el techo flotante (un efecto creado por los pilares negros) o el portón divisible siguen estando presentes.En el interior tampoco hay cambios; sólo se han añadido dos nuevas combinaciones en el color de la tapicería (negro/negro y marfil/negro). Opcionalmente, el conductor podrá elegir una terminación de madera lacada en negro. Los pedales deportivos, en acero inoxidable, aparecen en el Range Rover de 396 CV.Land Rover asegura que este todo terreno, cuyas ventas comenzarán en 2005, es también el más silencioso de la historia. Los nuevos motores V8 son más refinados que su predecesor y están mejor aislados. Los cristales de las ventanillas delanteras son laminados. El perfil de los pilares delanteros se ha modificado, con el fin de reducir el ruido aerodinámico.Asimismo, el equipamiento ha mejorado. Todas las versiones disponen de una pantalla táctil de fácil uso. Entre los nuevos dispositivos encontraremos una cámara trasera para las maniobras de aparcamiento, un sistema de monitorización de la presión de los neumáticos o unos faros delanteros autodireccionales, que giran con el volante para mejorar la iluminación en las curvas. Los pasajeros de las plazas traseras dispondrán de un completo sistema de entretenimiento, gracias a dos pantallas de 6,5 pulgadas, integradas en los reposacabezas delanteros. Junto a la nueva generación del Range Rover, que se pondrá a la venta en la primavera de 2005, aparecerá una quinta versión para la gama, denominada Sport. Según la marca británica, se trata del vehículo de mayores prestaciones y mejor manejo que el fabricante haya construido jamás. El espíritu del Range Rover Sport se fraguó en el “concept-car" Range Stormer, presentado hace un año en la edición 2004 del Salón de Detroit. Ahora, se ha materializado en un automóvil “deportivo y refinado", dotado de una versión especialmente desarrollada del motor 4.2 sobrealimentado, con 396 CV, del que ya hemos hablado. La velocidad está limitada electrónicamente a 225 km/h.La marca asegura que su comportamiento es intachable dentro y fuera del asfalto. Su capacidad “off-road" está potenciada por el sistema “Terrain Response" de Land Rover, que aparece en el equipamiento de serie de todas las versiones. Este dispositivo permite elegir entre cinco modos de terreno, gracias a un mando giratorio situado en la consola central. Así, el vehículo selecciona automáticamente la ayuda electrónica más adecuada (altura de la suspensión, control de descenso, control de estabilidad y tracción…).El Range Rover Sport cuenta con el nuevo sistema “Dynamic Response" de la marca británica, de serie en la versión más potente. Este dispositivo percibe las fuerzas centrífugas y actúa para asegurar el control de la carrocería y una correcta trayectoria. En la conducción “off-road", el sistema se desconecta, con el fin de permitir una mayor articulación de las ruedas en los terrenos rotos. Esta potencia se transmite a las cuatro ruedas mediante la caja de cambios automática ZF, de seis velocidades, dotada del programa deportivo y secuencial “CommandShift", que permite un control manual de la transmisión. Las marchas cortas se seleccionan electrónicamente. El Range Rover Sport es fácilmente reconocible, ya que cuenta con unos pasos de rueda musculosos, un techo estriado y un spoiler sobre el portón trasero. Éste ha sido fabricado en aluminio y se ha realizado en una sola pieza, aunque el cristal puede abrirse para mejorar el acceso al maletero.En el interior, encontramos una cabina envolvente, diseñada en tormo al conductor, que tendrá todos los mandos a su altura, no por debajo de él. Los asientos –no podía ser de otra forma- son de corte deportivo. Entre su equipamiento se encuentra, por primera vez en un Land Rover, el control de velocidad de crucero adaptable.