Las víctimas del caso Firestone culpan al mal diseño de los neumáticos

Los abogados de las personas que han sufrido algún daño por culpa de los defectos de las ruedas que montaban los Ford Explorer, neumáticos de Firestone/Bridgestone, han señalado como culpables de los problemas al mal diseño y la mala calidad de estos productos.

Hasta el día de hoy, este caso lleva el triste reguero de 174 víctimas mortales, además de numerosos heridos. Como se recordará, miles de Ford Explorer montaban unos neumáticos de Bridgestone/Firestone que, literalmente, reventaban. 6,5 millones de ruedas de los modelos ATX, ATX II y Wilderness AT fueron retiradas de la circulación.
Ahora, los abogados de las personas damnificadas por este problema han encontrado culpables. Aseguran que el desprendimiento de la banda de rodadura de estos neumáticos debió, sobre todo, a la mala calidad de los materiales empleados en la fabricación de los neumáticos y a su mal diseño.
Para llegar a esta fuerte acusación, los tres abogados que defienden a las víctimas han contratado los servicios de Alan Milner, antiguo profesor de ingeniería metalúrgica de la Universidad de Arizona, y dos ingenieros de Firestone y Michelín. Entre los tres han elaborado un informe en el que denuncian los pobres controles de contaminación que se llevaron a cabo en la factoría donde se fabricaron estos neumáticos.
En el desprendimiento de la banda de rodadura contribuyó también notablemente el mal diseño del interior del neumático. La goma señalada en el interior, junto a la banda, era demasiado delgada. Además, diversos elementos de goma empleados entre las bandas de acero que hay dentro de las ruedas eran demasiado pequeños o no tenían suficiente adherencia.
Por último, se han dado cuenta de que los cables empleados en el cuerpo de los neumáticos eran demasiado pobres y creaban espacios en los que actuaban la humedad y el aire.
Según sentencia el estudio, eliminar estos problemas hubiera costado sólo un dólar por neumático, unas 175 pesetas. Señala también que estas mejoras de calidad si eran aplicadas por los fabricantes en Japón, pero no en Estados Unidos, con lo que se evidencian la diferencia entre un país y otro incluso dentro de la misma empresa.

Este trabajo contrasta notablemente con el presentado hace unos días por Firestone y Bridgestone. En él Sajav Govindjee, un ingeniero civil de la Universidad de California, señala que el factor principal causante de los problemas con los neumáticos ha sido el clima, aunque otros factores han sido también importantes, como el diseño de las propias cubiertas, la utilización que se les dio y la diferencias en los procesos de producción de la planta de Decatur (Tenesse), donde se fabricaron gran parte de los neumáticos defectuosos.
El profesor Govindjee ha indicado en su estudio que "ruedas en climas más cálidos mostraron que tenían una degradación sustancialmente mayor" y, si eso fue acompañado de "altas velocidades y de vehículos sobrecargados con neumáticos inflados a baja presión", el calentamiento de las cubiertas se multiplicó, provocando el "reventón".