Las negociaciones en Seat, rotas

En CC.OO. ya se habla del “conflicto laboral más importante en los últimos años en Cataluña". Los sindicatos de Seat dan por rotas las negociaciones con la empresa: hoy comienzan los paros en Martorell.

Los representantes de UGT y CC.OO. en Seat aseguran que las negociaciones con la dirección “están rotas". Hoy, los trabajadores de todos los centros de Seat están convocados a paros de tres horas y 25 minutos por turno. Si la compañía mantiene sus amenazas de presentar un expediente de regulación de empleo, no se descartan medidas más contundentes. Según estos sindicatos, Seat no ha aceptado sus propuestas, porque las considera “excesivamente caras de aplicar". Pedían jubilaciones anticipadas entre los aproximadamente 2.000 empleados mayores de 58 años, un plan de bajas incentivadas, reducción de la jornada por maternidad y realización de cursillos de formación dentro del horario laboral. A la dirección de Seat, por su parte, le sobran 1.400 empleados, cifra que los sindicatos consideran “abultada". El secretario general del Metal de CC.OO. ha subrayado que “estamos ante el conflicto laboral más importante de los últimos años en Cataluña", que afecta directamente a 20.000 personas (16.000 trabajadores en activo de Seat y 4.000 jubilados parciales) e indirectamente a unos 100.000 empleados del sector. Unos 5.000 empleados de Seat en las factorías de Martorell y de la Zona Franca han cortado la autovía Lérida-Barcelona y la Ronda Litoral de la Ciudad Condal, provocando hasta cinco kilómetros de atascos. Con esta medida, pretenden protestar ante la “amenaza" de la Dirección de la empresa, que podría presentar un Expediente de Regulación de Empleo.
Fuentes de CGT han afirmado que en las manifestaciones “ha salido a la calle todo el personal" del turno de mañana, que también ha secundado los paros convocados hoy. La situación de Seat es analizada más allá de nuestras fronteras. En la edición alemana de la revista Capital se puede leer que Audi podría integrar a la marca española profundamente en su seno para tener un control directo sobre “todas las funciones importantes", sobre todo, el desarrollo, el márketing y las ventas. Las empresas proveedoras de General Motors España han solicitado a los sindicatos de la compañía que “hagan sus deberes, que tomen un compromiso claro" y que firmen un papel ante las direcciones europea y americana, con el fin de mostrar su apoyo a la fabricación del nuevo Meriva en la planta de Figueruelas (Zaragoza).

Así lo ha manifestado Juan Manuel Blanchard, director de Celulosa Fabril (CEFA), en nombre de algunas empresas auxiliares de GM España. “La compañía y los trabajadores no pueden ir en direcciones distintas: han de tener la voluntad y la decisión de marchar juntos hacia el futuro, de comprometerse y de trabajar para convencer a la dirección de la empresa de que Figueruelas es la mejor planta para producir el Meriva", ha añadido.

En Estados Unidos, los sindicatos americanos están modificando sus posturas ante la grave crisis que padece el sector. También están revisando los conceptos que habían utilizado hasta ahora y, aunque no se trata de llegar tan lejos –según Blanchard- “hay que hacer un gesto que muestre que los sindicatos aragoneses apuestan por el futuro de la planta y del nuevo modelo", ha explicado.

Blanchard, que ha reconocido que hay que “cambiar el chip" ante la incorporación de los países del Este a la Unión Europea, ha apuntado que los proveedores deben mejorar la competitividad.

Si el nuevo Meriva no se fabrica en Figueruelas, se destruirán unos 2.000 puestos de trabajo. Para algunas de las localidades rurales de la zona, el posible cierre de empresas tendría consecuencias dramáticas, según los sindicatos.El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Juan Antonio Fernández de Sevilla, ha reconocido que el sector atraviesa una situación delicada en España. La caída de la producción, según los cálculos de la entidad, podría llegar al 13 por ciento este año.

La “medicina" para atajar este problema cuenta con muchos factores. Entre ellos se encuentra la flexibilidad, la formación, las inversiones o las medidas de inflación. Hay que actuar “rápido", por lo que ha pedido a la Administración, a los sindicatos y a las empresas que “hagan los deberes".

El presidente de Anfac ha explicado que la industria española de la automoción tiene un plazo de diez años para salvarse. A partir de esa fecha, ya no estará en condiciones de competir con los países de la Europa del Este.

En clara referencia al conflicto que vive Seat, De Sevilla ha asegurado que quizá haya que “trabajar más y cobrar menos durante un tiempo".