Las gasolinas del siglo XXI

En los últimos meses, nuestras gasolineras se han ido poblando de nuevos tipos de gasolinas y gasóleos. Son combustibles más ecológicos, más limpios y, aseguran, capaces de hacer que los motores consuman menos. Te contamos todo sobre los carburantes del siglo XXI.

Las gasolinas del siglo XXI
Las gasolinas del siglo XXI

Seguro que los has visto e incluso puede que los hayas probado. En los surtidores de las gasolineras han ido apareciendo nuevos y coloristas tipos de gasolinas que complementan o sustituyen a los de toda la vida.
Empezaron a aparecer a finales de 2003 y se implantaron del todo en 2004. Ahora, sólo queda que, poco a poco, los consumidores se den cuenta de sus beneficios y se decidan a utilizarlos de forma habitual. Repsol es la compañía líder del mercado español, la que más gasolineras tiene. El año pasado presentó la gama de gasolina Efitec, disponible en las dos variedades típicas: 95 y 98 octanos. Estas nuevas Efitec ocupan el lugar de las antiguas 95 y 98 de Repsol, Campsa y Petronor, las tres compañías integradas en el grupo Repsol YPF.En la petrolera explican que la principal particularidad de las gasolinas Efitec es que no contienen azufre, una de las sustancias más contaminantes que solían llevar las gasolinas. En realidad, la Efitec de 95 se considera de “bajo contenido en azufre" (menos de 50 partes por millón), mientras que la de 98 está libre (menos de 10 partes por millón).La ausencia de azufre, además de mejorar la calidad del aire, favorece el trabajo de los catalizadores, que son esas piezas encargadas de “atrapar" la mayoría de la sustancias nocivas que viajan en los gases de escape de los coches. Esto, especialmente con la de 98 octanos, favorecerá reducciones de consumo importantes, sobre todo en los coches con motores más modernos. Estas reducciones se notarán más en los motores de inyección directa de gasolina, que sufren mucho y gastan más cuando hay azufre en la gasolina.Además, estos carburantes contribuyen a mantener más limpios los motores, evitando la formación de un 80 por ciento de los residuos que se acumulan en inyectores, válvulas, etc.Para los que necesiten gasóleo, Repsol presentó en marzo sus Diesel e y e 10. Es decir, por primera vez hay dos niveles de gasóleo disponibles para los consumidores de estos carburantes.

El Diesel e es el gasóleo de siempre, pero mejorado y con bajo nivel de azufre. Además, cuenta con elementos antiespumantes y anticorrosión y lleva incorporado un sistema desactivador de metales. Este componente se encarga de localizar y aislar las partículas metálicas presentes en el combustible, lo que evita la formación de residuos, mejora la combustión y, por ende, el rendimiento. Más avanzado todavía es el Diesel e 10, una variante mejorada del anterior. En este caso, se diferencia en que está completamente libre de azufre; así contamina menos y reduce los daños en los motores.
En ambos casos, estamos ante gasóleos que mantienen más limpios los componentes de las mecánicas y permiten que éstas funcionen mejor, con lo que se puede extraer de ellas algo más de potencia. En el caso de los combustibles sin azufre, se alarga la vida de los filtros de partículas y se mejora la regeneración de los gases de escape, un proceso en el que, al no haber azufre, se gasta menos carburante. En el año 2001 se suprimió la vieja –y muy contaminante- gasolina súper con plomo. Entonces, para abastecer a los muchos coches que aún necesitaban aquel combustible, se empezó a producir una gasolina especial con aditivos de potasio que sustituyesen el poder lubricante del plomo.
Sin embargo, ese nuevo carburante, denominado súper de 97 octanos, también es altamente contaminante y debe desaparecer para que el parque móvil español pueda cumplir con las reducciones de contaminación que se le han asignado dentro de los objetivos de mejora medioambiental de la Unión Europea.
Por esta razón, el Ministerio de Industria ha decidido que las refinerías dejen de fabricar súper de 97 octanos a finales de año. Ese combustible, que supone el 11 por ciento de las ventas de carburantes, podrá ser sustituido por gasolina sin plomo de 95 octanos y será el propio conductor quien se encargue de poner el aditivo con cada repostaje. Así, en las gasolineras se venderán estos aditivos que permitirán que los antiguos motores puedan seguir funcionando. Cepsa es la otra gran compañía de bandera española. En sus gasolineras se vende hace ya unos meses la gasolina Óptima que, en este caso, es sólo de 98 octanos. En Cepsa explican que la Óptima está particularmente desarrollada para evitar los problemas que crean los depósitos de materiales sobrantes que se acumulan en el sistema de combustión. Además, elimina paulatinamente depósitos ya existentes gracias a sus altas propiedades detergentes.Además, es una gasolina de bajo contenido en azufre, con lo que aumenta la vida útil de los motores y logra reducciones de consumo de hasta el cinco por ciento.
También dicen en Cepsa que es una gasolina que protege al motor contra posibles presencias de agua en el combustible y que evita la corrosión de las partes metálicas.Este producto también tiene una versión en gasóleo el Diesel Óptima, que promete protección para el motor, menor consumo (hasta un cinco por ciento menos) y menor nivel de contaminación. Además, no tiene el típico olor del gasóleo.
El Diesel Óptima cuenta también con un gran poder detergente y efecto antiespuma. Además, inhibe la corrosión de los metales, retrasa su propia oxidación y responde mejor a bajas temperaturas. En concreto, en Cepsa explican que los humos negros (típicos del gasóleo) se reducen hasta un 30 por ciento; las partículas, en un 10 por ciento y el monóxido de carbono, en otro tanto.British Petroleum, más conocida por BP, es una petrolera británica que ocupa el tercer puesto en el escalafón de compañías operadoras en nuestro país. Además, es la única empresa extranjera que ha abierto una refinería en España, concretamente, en Castellón.
BP vende en el mercado español la gama Ultimate de gasolinas y gasóleos, que también se hacen llamar ecológicos o limpios. En el caso de la gasolina, la Ultimate también es de 98 octanos y, según la empresa, tiene una combustión muy limpia que logra reducir el consumo y genera menos emisiones dañinas. También tiene propiedades detergentes, acabando con los depósitos de carbono del motor. Aseguran en la firma británica que su capacidad limpiadora es un 50 por ciento superior a la de los combustibles de la competencia. Este efecto destaca en los depósitos de las válvulas de admisión, que se limpian un 97 por ciento mejor que con las gasolinas normales.

Al igual que en las otras marcas, también hay una versión en gasóleo. Se trata del Ultimate Diesel, un gasóleo que, frente a los demás, ha demostrado que es capaz de reducir los tiempos de aceleración, sobre todo en maniobras como los adelantamientos. Esto se debe a una mejor pulverización del combustible en los cilindros, gracias a la mayor limpieza de los inyectores.
Como el combustible arde mejor, se aprovecha mejor su poder calorífico y, por tanto, se logra un rendimiento más alto con emisiones más limpias.
También tiene un alto poder de limpieza, con resultados que doblan a los de los gasóleos convencionales.

Además, su índice de cetano es 55, mientras que lo normal es 51. Esta diferencia hace que disminuya el retraso de la ignición del gasóleo, con lo que mejora el arranque y se reducen las vibraciones y el ruido: los motores que lo utilizan son menos ruidosos.Galp, la petrolera de bandera portuguesa, es la cuarta compañía de España por importancia. Desde noviembre de 2004, vende en buena parte de sus gasolineras el gasóleo Gforce, un Diesel que consigue hasta un siete por ciento de ahorro en el consumo de combustible, la mayor cifra de todas las vistas hasta ahora.Además, incrementa la potencia del motor y reduce las emisiones nocivas para el medio ambiente. También, como los otros gasóleos de última generación, produce menos espuma, protege y limpia los componentes del motor, huele menos y arranca mejor en frío.Antes de terminar, hay que precisar que todas estas mejoras y ventajas se hacen evidentes cuando se utiliza continuadamente los nuevos combustibles. Además, hay que tener en cuenta que sólo conductores muy avezados son capaces de detectar ganancias de potencia y velocidad del cinco por ciento… En cambio, las reducciones de la contaminación, por pequeñas que sean, resultarán vitales para proteger nuestro maltrecho planeta.