La vida eterna del automóvil

Con la nueva normativa europea, un "vehículo fuera de uso" es un residuo peligroso, pero, no por ello, deja de ser materia de negocio. Cada año, la Federación Española de la Recuperación (FER) recicla un millón de vehículos de los que obtiene más de un millón de toneladas de chatarra que se vuelve a utilizar en la industria auxiliar del automóvil.

Los desguaces se tienen que adaptar a las leyes sobre Vehículos Fuera de Uso, que acaban de ser impuestas desde Bruselas. Tratados como residuos peligrosos, ni los automóviles, ni estos centros tienen los días contados: sólo necesitan transformarse.

La Federación Española de la Recuperación </font color="#0000CC"> (FER), según sus propios datos, recicla al año un millón de vehículos, de los que obtiene entre 800.000 y 1.000.000 toneladas de chatarras férricas. De esta cantidad, más de 500.000 toneladas son aluminio, cobre, latón y otros metales, que se vuelve a emplear en la industria auxiliar del automóvil.

Datos impresionantes, pero podían ser aún mayores. La FER sólo agrupa al 50 por ciento de las empresas dedicadas al sector, pero, como ha anunciado, este año espera que su número de socios alcance al 90 por ciento del total.

Según su nuevo presidente, José María Cos, las empresas asociadas a la FER "son las que están mejor preparadas para dar respuesta a la Administración y a los fabricantes de automóviles y de electrodomésticos para incorporar las nuevas directivas europeas sobre recuperación y descontaminación de vehículos y electrodomésticos fuera de uso".