La UE y Japón, unidos en el diseño de célula fotovoltaica más eficiente mundo

La Unión Europea y Japón cooperarán en el desarrollo de la célula fotovoltaica más eficiente del mundo, un proyecto que contará con un presupuesto de diez millones de euros y que coordinará la Universidad Politécnica de Madrid a nivel europeo.

El objetivo es producir células solares de concentración con una eficiencia de más del 45 por ciento, superando el actual récord mundial en este tipo de tecnología, alcanzado por EEUU.

Esta investigación también incluye elaborar una hoja de ruta para incrementar dicha eficiencia hasta el 50 por ciento.

Se trata del primer proyecto de investigación que se realiza bajo el acuerdo de cooperación en Tecnología Energética, firmado para hacer frente al cambio climático y mejorar la seguridad energética.

El profesor Antonio Luque de la Universidad Politécnica de Madrid será el coordinador del proyecto a nivel europeo, y el profesor Masafumi Yamaguchi, del Toyota Technological Institute, lo será de la parte japonesa.

En el trabajo participarán organizaciones de investigación del sector industrial, universidades y gubernamentales de Japón y de seis Estados miembros de la UE.

Adicionalmente al diseño y evaluación de células y módulos solares, se desarrollarán nuevos materiales y estructuras de la célula solar y se explorarán nuevos enfoques para estandarizar la tecnología de medición de las células de concentración fotovoltaica.

La nueva industria fotovoltaica de concentración (CPV) pretende 'aprovechar los logros en eficiencia obtenidos con las células solares multiunión, ya hoy del 43,5%, colocando estas sofisticadas células solares en concentradores', afirma Luque en una nota.

El objetivo es conseguir una reducción drástica de costes, una línea en la que trabajan investigadores de Europa, EEUU y Japón.

Hoy, el potencial de reducir costes es muy alto, tanto por 'el incesante avance del rendimiento, que ha aumentado en más de diez puntos porcentuales en la última década, como por las importantes reducciones de precio esperables de una óptica que usa nuevos principios de diseño' y por las numerosas alternativas en la construcción del concentrador que permitirán soluciones más baratas.

De imponerse esta tecnología, que tiene que competir con la enorme experiencia de fabricación de células solares convencionales (con más de 60.000 megavatios instalados en el mundo), 'los costes serían inferiores a los de la electricidad convencional sin ningún tipo de subvención'.

Para mediados de siglo produciría más del 10% del consumo eléctrico mundial.

'Esto -asegura- daría lugar a una industria mayor que la del automóvil, con un impacto medioambiental despreciable con respecto a la forma actual de producir electricidad'.

Actualmente, España tiene instalados en su territorio el 75% de los 20 megavatios de CPV que hay en el mundo, la mayoría fabricados por empresas españolas.

El proyecto, que acaba en 2014, tiene una inversión de cinco millones de euros de la UE y otros cinco de la Organización de Desarrollo Tecnológico e Industrial y Nuevas Energías de Japón.