La UE firmará la próxima semana acuerdos de libre comercio con Colombia, Perú y Centroamérica

El comisario europeo de Comercio, Karel de Gucht, firmará la próxima semana en nombre de la UE los acuerdos de libre comercio negociados por un lado con Colombia y Perú, y con los países de Centroamérica por otro.

La UE y Colombia y Perú suscribirán el 26 de junio el acuerdo de libre comercio en Bruselas. De Gucht firmará por la parte europea el tratado, junto a los ministros de Comercio Exterior de Colombia y Perú, Sergio Díaz-Granados y José Luis Silva Martinot, respectivamente.

Se estima que la entrada en vigor del tratado comercial supondría un beneficio de casi 5.000 millones de euros anuales para esos países latinoamericanos y de 4.000 millones de euros anuales para la UE, de los que casi 500 millones corresponderían a España, el principal impulsor del acuerdo.

Los Veintisiete ya dieron su visto bueno a la firma del acuerdo y su aplicación provisional a finales de mayo, aunque De Gucht se ha comprometido a no comenzar a aplicarlo hasta que dé su visto la Eurocámara. Para que entre plenamente en vigor, el tratado deberá ser ratificado también por los Poderes Legislativos de ambos países iberoamericanos y los parlamentos nacionales de los Veintisiete.

La UE inició negociaciones para firmar el acuerdo comercial multipartito con Colombia, Ecuador y Perú en enero de 2009, aunque Ecuador suspendió en julio su participación. La UE concluyó las negociaciones con Perú y Colombia en marzo de 2010 tras nueve rondas y ya ha dejado claro que Ecuador y Bolivia podrán negociar su adhesión al tratado cuando lo deseen en el futuro.

En virtud del acuerdo negociado, una vez sea aplicado plenamente, se eliminarán los aranceles para todos los productos industriales y pesqueros, prevé concesiones arancelarias importantes a los productos agrícolas y la reducción adicional de obstáculos no arancelarios al comercio, incluido respecto a los estándares de protección de derechos de propiedad intelectual y competencia, entre otros. El acuerdo garantizará además la preservación de más de 200 Indicaciones Geográficas Protegidas.

Igualmente, el acuerdo mejorará el acceso a los contratos públicos de la otra parte, aunque se requerirá el cumplimiento de estándares laborales y medioambientales, y procedimientos para la resolución eficaz y rápida de disputas comerciales, así como en el sector servicios y los mercados de inversión.

El acuerdo, según el Ejecutivo comunitario, se traducirá en un ahorro en los derechos de aduanas de unos 500 millones de euros anuales para las exportaciones europeas, incluidos unos 33 millones

en el sector del automóvil, otros 16 millones en el sector de los productos químicos y otros 60 millones en el sector textil, según datos de Bruselas.

El tratado incluye además una cláusula de Derechos Humanos que permitiría a la Unión Europea suspender el pacto de manera unilateral si se violan los criterios, algo de especial importancia para la Eurocámara.

CENTROAMÉRICA

El comisario de Comercio se desplazará el 29 de junio a la capital hondureña, Tegucigalpa, para firmar el acuerdo de libre comercio entre la UE y Centroamérica --Costa Rica, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Guatemala y Panamá-- aprovechando que se celebra una cumbre de los países de la región en la que ejerce como anfitrión el presidente hondureño, Porfirio Lobo, según han confirmado fuentes comunitarias.

Las negociaciones sobre Acuerdo de Asociación con Centroamérica, que cubre el diálogo político en áreas como los Derechos Humanos y el cambio climático y la cooperación entre regiones, pero también un acuerdo de libre comercio que otorga un acceso preferencial a sus respectivos mercados, se iniciaron en 2007 y concluyeron en mayo de 2010.

Los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintisiete darán luz verde este lunes en Luxemburgo a la firma y aplicación provisional del acuerdo comercial con Centroamérica, aunque como en el caso del tratado con Colombia y Perú, no se aplicará hasta que el Parlamento Europeo dé su visto bueno al mismo.

La UE y Centroamérica han acordado en el marco el acuerdo comercial poner fin a los aranceles aplicados a productos industriales y pesqueros en un primer momento y en una segunda fase liberalizar los productos agrícolas, aunque el tratado prevé disposiciones para defender los productos sensibles para ambas partes, así como la preservación de unas 200 Indicaciones Geográficas Protegidas. Algunos productos clave europeos como el vino y el whiskey no tendrán que pagar aranceles una vez entre en vigor.

Las empresas exportadoras europeas se beneficiarán de un ahorro de unos 90 millones de euros anuales por la eliminación de aranceles en virtud del acuerdo comercial, según cálculos de Bruselas, que prevé un aumento del PIB de la región centroamericana de más de 2.500 millones de euros en su conjunto gracias al acuerdo, con un aumento mínimo del 0,5% del PIB de cada país.

Los países centroamericanos también se comprometen a eliminar barreras comerciales en el sector de los servicios, incluido de telecomunicaciones, financieros y de transporte marítimo, y para abrir las oportunidades de inversión para las empresas europeas.

Al igual que el acuerdo con Colombia y Perú, el acuerdo prevé una cláusula de Derechos Humanos que permitirá a la UE suspender el acuerdo si constata serias violaciones en este ámbito.