La tranquilidad llega a los concesionarios de Toyota en España

La intención del fabricante automovilístico japonés Toyota de reforzar su peso en Europa pasa, entre otras medidas, por controlar directamente la venta de sus vehículos. Éste es el motivo que ha llevado a la compañía nipona a romper su relación con el Grupo Bergé, que hasta hoy se ocupa de la importación de los modelos de Toyota y Lexus en nuestro país, y poner en marcha su propia filial; eso sí, se aprovechará la actual red comercial.

La tranquilidad llega a los concesionarios de Toyota en España
La tranquilidad llega a los concesionarios de Toyota en España

Esta primavera se hizo pública la decisión de Toyota de prescindir de intermediarios para vender sus coches en nuestro país, por lo que en octubre se pondrá en funcionamiento una filial propia que se ocupe de la comercialización de sus vehículos en España. Este proyecto llegaba aprovechando el fin del contrato que unía a la compañía nipona con el Grupo Bergé, por el que éste vendía los automóviles del fabricante japonés.

La preocupación llegó a los concesionarios, ya que, aunque la intención de Toyota es reforzar su presencia en España, los rumores no dejaban claro si se cerrarían puntos de venta, si se mantendrían los actuales o si se abrirían nuevos.

Ahora Bergé ha optado por vender su parte de la empresa conjunta que mantenían ambas compañías para que la propiedad de ésta pase a manos de Toyota. Hasta ahora, la distribución de la marca japonesa la llevaba Bergé, ya que la propiedad de la sociedad importadora era en su mayoría del Grupo español (un 65 por ciento).

Tras unos meses de negociación, Toyota ha logrado que la sociedad pase a ser su filial en España, con lo que la actual red de concesionarios permanecerá y, en todo, caso, crecerá, salvo excepciones.