La suspensión temporal del carné de conducir puede cumplirse de forma fraccionada

La nueva ley de Tráfico permite que los infractores planifiquen a su conveniencia los períodos de suspensión del permiso de conducir. Muchos de los sancionados, acogiéndose a esta medida, utilizan su vehículo los días laborables, quedándose "castigados sin coche" durante el fin de semana.

Desde que la nueva Ley de Tráfico entró en vigor el pasado 21 de enero, varios conductores, sancionados con la retirada temporal del carné de conducir, han optado por cumplir esta suspensión cautelar de forma fraccionada.

Se trata de una posibilidad existente en la norma, aunque casi desconocida por los infractores, que, al enterarse de esta medida, eligen –en la mayoría de los casos- dejar el coche en casa los fines de semana y emplearlo para desplazarse a su lugar de trabajo.

Antoni Riu, responsable de la Jefatura de Tráfico de Barcelona, ha declarado a "El Periódico de Cataluña" que "la nueva ley pretende que el infractor cumpla con la sanción, pero sin que ésta interfiera en su vida laboral". Así, la mayoría de los conductores que necesitan el coche para trabajar eligen quedarse sin medio de transporte privado durante los fines de semana o en vacaciones.

Sin embargo, el sancionado no puede elegir qué fin de semana le conviene estar sin coche, ya que la medida tiene unos límites y el infractor no puede solicitar dejar su vehículo en casa, por ejemplo, un sábado y domingo de cada mes. Así, un conductor que deba cumplir dos meses de retirada de carné tendrá que escoger entre hacerlo consecutivamente, olvidarse del coche durante 30 fines de semana sucesivos o renunciar a su vehículo propio durante un mes de vacaciones y 15 fines de semana seguidos.

Además, la suspensión a plazos del carné de conducir sólo puede ser aplicada a los conductores que se enfrentan a una sanción administrativa. Si la infracción implica un delito y, por lo tanto, se tramita por vía penal, será el juez quien regule la suspensión del permiso de circulación, que deberá ser entregada al magistrado para que éste la envíe a la Dirección General de Tráfico.

La restricción de la licencia quedará reflejada en una anotación manual de los funcionarios en el reverso del carné de conducir. Para evitar los "engaños", la DGT ya ha comunicado que los agentes deben extraer los documentos introducidos en fundas o carteras, con el fin de comprobar si existe alguna limitación anotada en la parte trasera del permiso de circulación.

En 2001, la Jefatura de Tráfico de Barcelona tramitó la suspensión de 6.500 licencias por infracciones graves. De ellas, el 77 por ciento estuvieron originadas por circular con un nivel de alcoholemia en sangre superior al permitido, una falta que origina dos meses de retirada de carné.