La mediana de la autopista no pudo impedir el accidente de la A-7

Es frecuente oír hablar de vehículos que atraviesan las medianas de las autopistas e invaden los carriles contrarios provocando, por lo general, accidentes gravísimos. Ayer, en Sant Celoní, cerca de Barcelona, un camión fuera de control se salió de su carril, embistió y atravesó la mediana de la autopista y chocó con un autobús que viajaba por el otro lado de la vía. Un muerto y 15 heridos es el saldo de un accidente que la barrera no pudo evitar.

La mediana de la autopista no pudo impedir el accidente de la A-7
La mediana de la autopista no pudo impedir el accidente de la A-7

Al parecer, el conductor del camión perdió del dominio de su vehículo y no fue capaz de cambiar la trayectoria que le llevaba irremediablemente contra la barrera de separación entre los dos carriles de la A7. El camión, un trailer cargado de cerveza, viajaba en dirección Girona y su embestida fue demasiado potente para la mediana. La atravesó y fue a parar contra un autobús que viajaba por la otra parte de la autopista en dirección a Barcelona.

Gracia a una desesperada maniobra de evasión, el conductor del autobús pudo evitar un impacto frontal y convertirlo en lateral. De esta forma, sólo hubo un muerto y 15 heridos, entre ellos los dos conductores. El muerto, un hombre de 68 años, murió inmediatamente y el resto de viajeros, una treintena, iban dormidos en el momento del accidente.

Debate abierto sobre las medianas
Este desgraciado episodio devuelve al primer plano el antiguo debate sobre las medianas de las autopistas. En el caso de ayer, la barrera era metálica y doble. Este tipo de protecciones absorbe los golpes y es menos agresiva para los vehículos, pero, cuando los choques son tan violentos, acaban por ceder.

Ante este problema, muchas concesionarias de vías optan por instalar medianas de hormigón, mucho más resistentes, pero también más peligrosas en caso de choque contra ellas.
Para evitar que los coches puedan saltarlas o atravesarlas, se les añade una especie de saliente en la parte baja, una pequeña rampa. Es lo que se conoce como "modelo New Jersey". En Estados Unidos, esta mínima subida sirve para que los coches suban un poco por la mediana y "reboten" hacia la carretera. Esto funciona muy bien para los anchos coches americanos, que, primero suben un poco, y, después, saltan hacia la carretera en cuanto la carrocería tropieza en el hormigón. Sin embargo, en Europa, con diseños más afilados, los vehículos montan sobre ese reborde y salen volando catapultados.

Los expertos no se ponen de acuerdo. Los hay a favor de las vallas metálicas por su facilidad para absorber los golpes. Otros son partidarios del hormigón, porque, a pesar de su contundencia y ante los choques y sus problemas de diseño, impiden casi siempre la invasión del otro carril.