La mayoría de los jóvenes ha sufrido accidentes

El Real Automóvil Club de Cataluña, RACC, acaba de publicar un estudio en el que asegura que un 58 por ciento de los conductores menores de 25 años ha sufrido alguna vez un accidente. Junto a esta alarmante cifra, hay otra más positiva: desciende paulatinamente el número de muertos jóvenes.

Para los expertos del RACC no hay duda: la falta de experiencia es la causante de la gran mayoría de los accidentes de circulación. Esta idea viene refrendada por un estudio en el que se demuestra que el 58 por ciento de los conductores menores de 25 años ha sufrido alguna vez un siniestro. Este porcentaje disminuye a medida que la media de edad aumenta.

El informe deja claro que los jóvenes entre 18 y 24 años son los que peor se comportan en las situaciones de más riesgo, allí donde la veteranía es decisiva. Además, suelen tener una baja percepción del peligro, con lo que su temeridad se acrecienta.

En cambio, conforme se hacen mayores, los conductores se vuelven más “formales". Así, los índices mejoran mucho entre los 25 y los 29 años, a pesar de que siguen cometiendo muchos errores en las maniobras de cambio de carril. Los datos contrastan con las cifras de muertes en accidente de tráfico, que han descendido notablemente entre la población más joven. De hecho, en 2002, murieron en España 1.593 chicos de entre 18 y 29 años, un 15 por ciento menos que en 1998, cuando fueron 1.883 muertos.
En el periodo 1998-2002, los jóvenes pasaron de ser el 31,5 por ciento de las víctimas a ser el 29,7 por ciento.

La preocupación por las muertes de personas jóvenes está en plena ebullición. Como se recordará, durante el mes de julio la carretera se ha cebado con saña sobre este sector de la población: un 65 por ciento de los muertos tenía menos de 30 años. Este problema ha dado lugar a situaciones como la vivida durante la madrugada del domingo en Madrid. Un joven motorista chocó contra una ambulancia y quedó tendido en el suelo con heridas mortales. Mientras le atendían los sanitarios y la policía municipal, un grupo de seis chicos pasó por el lugar: viajaban en tres motos y ninguno llevaba casco. Sobre la marcha, la policía los detuvo y, tras requerirles la documentación, los llevó a ver el terrible espectáculo del otro motorista agonizando. Seguro que tardan en olvidar la lección.El sueño es uno de los grandes enemigos del conductor. Luchar contra esta amenaza es un reto importante para los investigadores, que acaban de presentar en “anulador de siesta". Se trata de un pequeño dispositivo que se cuelga tras la oreja y detecta las cabezadas del conductor. Cuando estas se producen, emite un sonido que despabila inmediatamente a la persona que se está quedando dormida. Actualmente, el sistema se encuentra en fase de pruebas.