La M-501, sin estudio ambiental

El desdoblamiento de la madrileña M-501, la llamada carretera de los pantanos, parece estar abonado a la polémica. La última noticia la ha suministrado la Comunidad de Madrid, que ha calificado las obras como de “interés público", lo que provocará un impulso a las obras y hará innecesario un estudio ambiental.

El Gobierno de la Comunidad, que preside Esperanza Aguirre, decidió ayer sorpresivamente declarar de “interés público" la transformación en autovía la carretera M-501.El objetivo de esta medida es el de agilizar los trámites administrativos de la reforma y, gracias a la misma, se evita la necesidad de pedir un estudio medioambiental previo, que siempre es exigible en cualquier otra vía pública que se realice en un entorno no urbano. Desde el Gobierno madrileño se defiende señalando que se aprobarán una serie de condicionamientos medioambientales que “garantizarán que las obras no perjudicarán el medio ni ninguna zona protegida". Ignacio González, vicepresidente primero del Gobierno regional, ha asegurado que la conversión en autovía de esta carretera en autovía se hará con las “máximas garantías de respeto al medio ambiente y todos los árboles afectados serán trasladados uno a uno". La actuación sobre esta carretera, en su opinión, acabará con uno de los peores puntos negros de la red de carreteras madrileñas y permitirá “salvar vidas". La noticia fue recibida con indignación por PSOE, IU y cuatro organizaciones ecologistas. El portavoz socialista, Rafael Simancas, fue contundente: “es una auténtica barbaridad, es intolerable. La decisión del Gobierno de Aguirre resta cualquier credibilidad a las leyes medioambientales, que vulnera continuamente".Simancas se puso en contacto con los grupos ecologistas para hacer un frente común contra el desdoblamiento. “Recurriremos a todas las vías, administrativas, judiciales y a las instancias europeas. Todo con tal de evitar que se dañe una zona de gran valor ecológico no sólo de la región, sino de España".