La M-40 ya cuenta con cuatro carriles

La carretera de circunvalación madrileña M-40 ya tiene un cuarto carril en el tramo situado entre la autovía del Noroeste (A-6) y la carretera de Colmenar Viejo (M-607). Francisco Álvarez Cascos, ministro de Fomento, cree que esta obra paliará uno de los "puntos críticos" de la región, pero los detractores aseguran que el problema sólo se ha desplazado unos metros.

Los cuatro carriles recorrerán escasos cuatro kilómetros (entre los puntos kilométricos 50,300 y 46,300 de la M-40), un trayecto que soporta cada hora el paso de más de 8.000 vehículos. Es uno de los "puntos críticos" de esta circunvalación: allí se incorporan los coches provenientes de la A-6 y de la M-30.

Álvarez Cascos asegura que, con esta obra, "el motivo de la congestión de tráfico desaparece en el momento en que la M-30 tiene un carril propio de incorporación a la M-40, para que a lo largo de los kilómetros sucesivos el tráfico se redistribuya".

Sin embargo, los ingenieros que diseñaron los túneles de El Pardo no contemplaron la ampliación a cuatro carriles, por lo que, al llegar a este punto, la carretera se convertirá en un embudo: los atascos serán inevitables.

El pasado 29 de junio se inauguró el cuarto carril de la M-40 en el sentido contrario (entre la carretera de Colmenar Viejo y la autovía de La Coruña). Son las denominadas obras de "emergencia" de la M-40, una vía que sólo tiene seis años de vida, pero que ha sufrido uno de los mayores incrementos del tráfico de toda la región. Para estos trabajos, Fomento ha destinado 8,7 millones de euros (1.447 millones de pesetas).