La M-30, esa gran olvidada

La concesión de la empresa Sevial, que en la actualidad gestiona la conservación de la M-30, está próxima a agotarse. Surgen de nuevo diversas voces opinando acerca de quién debería hacerse cargo de la titularidad de esta carretera. ¿Ministerio de Fomento? ¿Ayuntamiento de la capital? ¿Comunidad de Madrid?

La vía de circunvalación de Madrid, la M-30, pertenece a la Red de Carreteras del Estado (RCE) y como tal es gestionada por el Ministerio de Fomento. Dicha administración, a través de la Dirección General de Carreteras, adjudicó a la empresa Sevial en 1996 la conservación de la vía, con un presupuesto anual de en torno a los 2.600.000 euros (unos 435 millones de pesetas).

Sin embargo, salta a la vista el olvido que sufre la M-30. Prueba de esta dejadez es el mal estado de su pavimento en algunos tramos, la alta siniestralidad de la vía y los continuos atascos que cada día sufren los conductores que la utilizan.

La M-30 es una de las carreteras más utilizadas de todo el país, con un tráfico de unos 300.000 automóviles por hora en tramos horarios de alta concentración. Hay que tener en cuenta su ubicación, en el centro de la Península, y su relación con otras carreteras, cuya disposición radial las obliga a atravesar la M-30 en muchos casos. La combinación de ambos factores hace que ésta sea una de las vías más utilizadas en nuestro país.

Lo que se discute en la actualidad es la titularidad de la M-30, con el objetivo de saber quién debe acometer las reformas necesarias. ¿Debería ocuparse el Ayuntamiento de Madrid, ya que está en su territorio, de esta vía? ¿Debería ser la Comunidad de Madrid? Puesto que la vía cumple las condiciones para pertenecer a la REC, ¿debería seguir siendo el Ministerio de Fomento su titular? Surgen eternas discrepancias, ya que la carretera es utilizada por tráfico pesado o ligero de casi toda España. Cualquiera que quiera cruzar el país de norte a sur o de este a oeste se ve obligado, en no pocas ocasiones, a pasar por el centro y a atravesar Madrid. Por estas razones, la vía debería ser titularidad del Gobierno central.

Sin embargo, como está en Madrid, hay otras voces que apuntan a que la titularidad debería ser del Consistorio, que no quiere hacerse con la propiedad de una carretera en la que hay que invertir muchos millones para remodelarla y adaptarla a las nuevas necesidades.

La controversia surge ahora, porque el plazo de concesión a Sevial finaliza a mediados del año que viene. Durante 2002, la cuantía que el Ministerio de Fomento ha adjudicado a Sevial para conservar y explotar la M-30 es de 2.885.680 euros (480.136.752 pesetas), según consta en Contrato de conservación y explotación de la M-30, del 30 de diciembre de 1996.

Hace dos años, el Ayuntamiento de Madrid realizó un estudio, con vistas a hacerse con la titularidad de esta vía de circunvalación. Se llegó a la conclusión de que serían necesarios unos 84 millones de euros (13.976 millones de pesetas), para mejorar el trazado y arreglar desperfectos en la vía. Además, cada año el Consistorio debería abonar otros 2,8 millones de euros (480 millones de pesetas) a la empresa Sevial.

En los Presupuestos Generales del Estado, el Ministerio de Fomento no especifica qué cuantía se ha destinado, para mantenimiento de esta vía, durante el pasado año. Sólo se contempla una partida de 2,81 millones de euros (467 millones de pesetas), para la remodelación del enlace de la nacional II con la M-30. En las partidas dedicadas a proyectos y a estudios no se especifica, en ningún momento, una inversión específica para esta vía. Si bien, hay una partida de otras actuaciones a la que se dedican 0,56 millones de euros (94 millones de pesetas).La Red de Carreteras del Estado está constituida por vías en las que concurre alguna de las siguientes circunstancias:
- Formar parte de los principales itlinerario de tráfico internacional.
- Constituir el acceso a un puerto o aeropuerto de interés general.
- Servir de acceso a los principales pasos fronterizos.
- Enlazar las Comunidades Autónomas, conectando núcleos de población mediante una red continua capaz de sorportar regularmente un tráfico de largo recorrido.
Fuente: Ministerio de Fomento