La gasolina súper de 97 desaparecerá este año

El Gobierno acaba de anunciar que, antes de fin de año, desaparecerá definitivamente la gasolina súper de 97 octanos, el carburante especial que sustituyó a la antigua súper con plomo. Los coches que aún la necesiten podrán repostar gasolina de 95 y añadir unos aditivos.

En el año 2001 se suprimió la vieja –y muy contaminante- gasolina súper con plomo. Entonces, para abastecer a los muchos coches que aún necesitaban aquel combustible, se empezó a producir una gasolina especial con aditivos de potasio que sustituyesen el poder lubricante del plomo.
Sin embargo, ese nuevo carburante, denominado súper de 97 octanos, también es muy contaminante y debe desaparecer para que el parque móvil español pueda cumplir con las reducciones de contaminación que se le han asignado dentro de los objetivos de mejora medioambiental de la Unión Europea.
Por esta razón, el Ministerio de Industria ha decidido que las refinerías dejen de fabricar súper de 97 octanos a finales de año. Ese combustible, que supone el 11 por ciento de las ventas de carburantes, podrá ser sustituido por gasolina sin plomo de 95 octanos y será el propio conductor quien se encargue de poner el aditivo con cada repostaje. Así, en las gasolineras se venderán estos aditivos que permitirán que los antiguos motores puedan seguir funcionando. El ministro de Industria, José Montilla, ha asegurado que no habrá problemas de abastecimiento para los vehículos que todavía necesitan la vieja gasolina con plomo. En total, se calcula que entre un 20 y un 30 por ciento del parque móvil español emplea todavía este tipo de carburante. Curiosamente, estos automóviles son los culpables del 80 por ciento de la contaminación procedente del transporte privado y, para reducir este índice, el mejor camino es obligarlos a utilizar gasolinas más limpias.Además, en Industria afirman que el fin de la súper de 97 servirá para que las infraestructuras de almacenamiento y transporte de carburantes (gestionadas por la Compañía Logística de Hidrocarburos) puedan aligerar su carga de trabajo y dedicar más esfuerzo a combustibles como el gasóleo, cuya demanda no deja de crecer.
Por último, también se espera que el fin de esta gasolina contribuya a modernizar nuestro parque móvil, que tiene unos 19 millones de vehículos de los cuales, un 36 por ciento acumula más de 10 años de edad. Mientras Industria decide variar la oferta de gasolina, lo cierto es que la mayor preocupación de los conductores siguen siendo los precios. Durante el puente de mayo, con millones de coches en las carreteras, hemos pagado precios máximos para repostar.
A finales de la semana pasada, el litro de gasolina sin plomo de 98 octanos costaba ya una media de 1,051 euros, según los datos del Ministerio de Industria. Además, la súper de 97 costaba ya 1,034 euros. Por su parte, la de 95 octanos se colocaba en 95,2 céntimos de euro y el gasóleo A normal, en 88,6 céntimos de euro por litro.

Estos precios constituyen récords históricos y aprietan un poco más el dogal que ciñe el cuello de automovilistas y transportistas. Algunos productos, como la gasolina de 95, se han encarecido un 13 por ciento en lo que va de año. Por una vez, la carestía que se vive en España no se corresponde con el momento internacional: los precios del petróleo han bajado notablemente en los últimos días. Así, el nivel de tarifas que tenemos en España ha de explicarse porque las petroleras están vendiendo ahora combustibles refinados con petróleo comprado a precios muy altos, los precios de hace dos o tres semanas. En buena lógica, habría que esperar un moderado descenso de precios en los próximos días.

Además, por fin, el mercado internacional parece decidido a dar un respiro a los consumidores y, por primera vez en dos meses, hay bajadas claras del petróleo en todos los corros. Así, en Nueva York ha bajado de los 50 dólares por barril, mientras que en Londres está a punto de hacerlo. Además, el precio medio de los crudos de la Opep también ha descendido y cotiza a 47,90 dólares por bidón.

La Opep, que controla la mayor parte de la producción y las reservas mundiales, ha asegurado que, de momento, el mercado está suficientemente abastecido y que no piensan bombear más de lo que ya lo hacen. A este respecto, han añadido que su nivel de producción “real" está en algo más de 29 millones de barriles diarios, muy por encima de su cuota “oficial" aprobada. Es decir, que venden más de lo que ellos mismos han acordado, con lo que no se les pueden exigir más esfuerzos.

Los analistas coinciden en señalar que el descenso del consumo que trae la temporada primaveral está detrás de este relajo en los precios. También ha tenido un efecto balsámico el encuentro entre George Bush, presidente de Estados Unidos, y el príncipe Abdalá de Arabia Saudí. Esta reunión sirvió para limar asperezas entre el primer consumidor de petróleo y el primer productor, con lo que mejoran las relaciones entre Opep y Occidente.