La fatiga y el calor, principales causas de un accidente

La Asociación Nacional de Entidades Preventivas Acreditadas (ANEPA) ha lanzado un aviso importante justo antes de la segunda Operación Salida de este verano: la fatiga y el calor son las principales causas de los accidentes de tráfico. Sigue leyendo y sabrás cómo evitar su aparición.

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La fatiga y el calor son las principales causas de un accidente de tráfico, según la Asociación Nacional de Entidades Preventivas Acreditativas (ANEPA), por lo que es fundamental saber cómo evitar ambos factores.Con el fin de impedir la aparición de la fatiga, la entidad recomienda que los conductores inicien su viaje después de haber descansado. Parece un consejo obvio, pero muchas veces los automovilistas no lo respetan y se ponen en marcha tras salir del trabajo o en las horas nocturnas. Además, debemos alimentarnos de forma ligera, beber mucha agua y llevar a cabo una parada cada dos horas de recorrido.Por otra parte, ANEPA recomienda hacer frente al calor manteniendo el habitáculo del coche correctamente ventilado y viajando con ropa cómoda y un calzado adecuado.La entidad también sugiere tener paciencia, ser prudente al volante y detenerse ante el primer signo de cansancio. ¿Cómo reconocerlo? Te lo explicamos en el siguiente cuadro:Éstos son los síntomas más frecuentes de la fatiga:
- Restregarse los ojos de manera continuada.
- Parpadear constantemente.
- Encontrar problemas para enfocar la vista o para mantener la cabeza recta.
- Notar demasiada sensibilidad a los sonidos.
- Percibir zumbidos anómalos en los oídos.
- Moverse de forma constante sobre el asiento.
- Sentir presión en la cabeza y en las sienes.
- Realizar desviaciones o cambios de velocidad injustificados.
- Ejercer poca presión sobre el volante durante las maniobras.

Fuente: ANEPA.

Nos hemos ido a El Jarama para intentar vencer al sueño. 16 conductores, más de 360 kilómetros sin parar, 90 vueltas al circuito, más de 5 horas sin despegarnos del volante... ¿Quieres ver si la fatiga hizo mella en nosotros?
No te pierdas el reportaje que hemos preparado: vídeos, consejos, anécdotas... ¿Sabías que cansa menos conducir con gafas que con lentillas? ¿Eres consciente de que, después de 17 horas despierto, tendrás los mismos reflejos que si te tomas un whisky? ¿Qué es mejor para la vista, el xenón o las luces tradicionales?
Todo esto y mucho más en nuestro “Especial fatiga".
El riesgo de sufrir un accidente es de 7 a 10 veces mayor para aquellos afectados por el Síndrome de Apnea. Entre 1,2 y 2 millones de españoles padecen esta patología, que se caracteriza por la aparición de episodios repetidos de obstrucción completa (apnea) o parcial (hipopnea) de la vía aérea superior, debido al colapso de las partes blandas de la garganta durante el sueño. Los pacientes dejan de respirar durante intervalos de tiempo que van desde los 10 segundos hasta los 60; estas interrupciones pueden repetirse cientos de veces en una noche.Así lo afirma un estudio coordinado por el doctor Joaquín Durán, de la Unidad del Sueño del Hospital de Txagorritxu (Vitoria). Durán ha subrayado la importancia de tratar esta patología, pues produce “problemas de salud, favorece los accidentes y repercute en la calidad de vida" de los afectados. En el proyecto también ha colaborado la Dirección General de Tráfico. Este organismo ha señalado la importancia del diagnóstico de esta patología, ya que “los accidentes se pueden prevenir con un adecuado abordaje de la dinámica del sueño". De hecho, la somnolencia (una de las consecuencias de la apnea) está claramente incluida en las distracciones, que provocan el 33 por ciento de los siniestros de circulación, según ha señalado Elena Valdés, de la DGT.Los automovilistas españoles están por debajo de los estándares europeos de agudeza visual y, en su mayoría, conducen con lentes mal graduadas. Así lo afirma un estudio elaborado por el Centro de Oftalmología Barraquer, encargado por la Dirección de Seguridad en el Transporte de la Unión Europea.El texto, que versa sobre “la sensibilidad al deslumbramiento y los trastornos de la función visual en los conductores europeos", también cuenta con la colaboración del RACC (Real Automóvil Club de Cataluña). Según los resultados de la investigación, un 24 por ciento de los automovilistas españoles mayores de 75 años han sido operados de cataratas. Un 14 por ciento de este colectivo debería haber pasado por el quirófano, ya que tiene cataratas que le restan visión y alteran su sensibilidad ante las luces fuertes.El estudio también señala que la menor agudeza visual (capacidad para ver los pequeños detalles) de los españoles esta relacionada, posiblemente, “con una falta de renovación de las gafas". Sin embargo, el trabajo constata que los españoles son menos sensibles al deslumbramiento, debido a que predominan los iris de color oscuro. Sólo el seis por ciento de la población de nuestro país tiene problemas de disminución visual cuando se expone a una luz intensa.El estudio, llevado a cabo por centros especialistas en oftalmología de España, Holanda, Austria, Alemania y Bélgica, es fruto de un proyecto de la UE. Tras constatar que las funciones visuales “disminuyen con los años", la Unión Europea quiere determinar la prevalencia de este tipo de trastornos en los conductores de mediana y avanzada edad. Así, se podrá decidir a partir de qué momento se debe medir el posible deterioro de la vista, qué disposiciones habrá que considerar y si debe incluirse el deslumbramiento entre las pruebas para renovar el permiso de conducir.El documento también establece que, aunque los conductores mayores de 75 años tienen un campo de visión lateral óptimo, “sufren un desfase de tiempo entre ver un objeto y reaccionar". Al menos, se ha constatado que los automovilistas con peor visión “realizan una conducción más prudente, ya que son conscientes de sus limitaciones".