La DGT más ''gore''

Prepárate, la sangre salpicará las pantallas. Con la llegada del verano, la DGT refuerza sus anuncios. Olvídate del “precaución, amigo conductor" o del “si bebes, no conduzcas"; se impone la mano dura. Los países de nuestro entorno adoptan líneas incluso más “agresivas", pero ¿resultan efectivas estas campañas?

La DGT más ''gore''
La DGT más ''gore''

“Únete a nosotros. Únete a la vida". Puede que el eslogan lo olvidemos rápidamente, pero las imágenes de la nueva campaña de Tráfico permanecerán fijadas en nuestra retina. Antes de adjudicar quién haría estos anuncios, la propia DGT insistió en que quería acentuar la “línea dura". En realidad, no es nada nuevo. En 1992, bajo el título de “Al final, las imprudencias se pagan", saltaban a escena las paraplejias, las lesiones cerebrales o los politraumatismos... Se mostraban, sin tapujos, las consecuencias directas de los accidentes de circulación. Cuando se presentó en público esa campaña, Miguel Muñoz, que entonces dirigía la DGT, aseguró que, “cuanto más fuerte sea el impacto, más mella hace en el ánimo del conductor". Algo de razón tenía, porque se realizó una encuesta un año después y el 95 por ciento de los entrevistados recordaban esos anuncios (un gran mérito en un mundo tan volátil como el de la publicidad). Sin embargo, ya entonces los psicólogos advirtieron de que el exceso de realismo podría llegar a cansar y perder rápidamente su eficacia. Por eso, la DGT combinaba estos anuncios con otros más educativos e incluso algunos de tintes cómicos, como aquel en que los Reyes Magos se abrochaban el cinturón antes de montar en sus camellos. Ahora, sin embargo, han dicho basta: hay que recrear los accidentes tal cual son. Curiosamente, mientras que otras campañas de Tráfico han recibido muchas críticas, ésta –la más dura de todas- no se ha encontrado con la oposición de ningún colectivo. Así nos lo indican sus creadores, la agencia McCann-Erickson. “Las campañas duras tienen más impacto en un primer momento que las educativas. Son más efectivas. Pueden asustar en un principio, pero los conductores terminan aceptando sus mensajes", nos comenta Ángeles Quero, responsable de la campaña. Pero, ¿cómo medirlo? “Es dificíl comprobar si hemos llegado a los conductores. No es como anunciar Coca-Cola, que podemos ver cuánto se ha vendido desde que ha salido el anuncio...", nos reconoce Ángeles. La primera vez que se pudo ver estos anuncios en televisión fue en los días previos a Semana Santa. La DGT quería “prepararnos" para uno de los mayores éxodos vacacionales del año. ¿Lo consiguió? Las cifras presentadas por Tráfico invitan al optimismo: se registró el número más bajo de muertes en carretera de los últimos 16 años. La siniestralidad había caído un espectacular 22 por ciento.

La DGT ha preparado cinco spots con los que quiere concienciar a la gente sobre los excesos de velocidad, sobre la velocidad adecuada, sobre las distancias que debemos mantener con otros coches, sobre el cinturón de seguridad y sobre el casco. Son los mismos temas de siempre, pero la visión es completamente nueva. Hemos buceado en la hemeroteca de la DGT y hemos descubierto cómo trataba estos temas hace años. Los cambios son brutales. Nos han comparado los daños de los accidentes con los que causa un ciclón, nos han mostrado cómo quedan los coches, nos han hecho sentir lo que se vive cuándo se da una vuelta de campana... y, sobre todo, nos han enseñado las víctimas: niños, adultos, ancianos y, por supuesto, sus familiares.También para elegir a los protagonistas de los anuncios hay preferencias: niños y mujeres embarazadas son usados con mucha frecuencia, ya que –según los cánones publicitarios- enternecen a todo el mundo.

La DGT también se ha esforzado en enseñarnos unas particulares lecciones de física. Cómo se comporta un coche cuando hay lluvia, cuánto tiempo tarda un vehículo en frenar, por qué no se reacciona igual si vamos más rápido...

Además, han querido que entendiéramos que el cuerpo humano es de lo más vulnerable. Entre estas campañas destaca la del año pasado: adoptaron trucos y grabaciones en tres dimensiones que copiaron de “Matrix", la película protagonizada por Keanu Reeves referente inevitable de los efectos especiales del cine actual. El casco y el cinturón de seguridad son temas muy recurrentes en las campañas de Tráfico.
No utilizar el casco, por ejemplo, incrementa en un 60 por ciento el riesgo de sufrir un traumatismo en un accidente de bicicleta o moto, mientras que usar el cinturón de seguridad rebaja hasta en un 40 por ciento las posibilidades de sufrir lesiones graves. Sin embargo, parece que la gente no aprende. En los años 60, cuando España se motorizaba, había que enseñar que el casco no era un mero adorno. Décadas más tarde, como se puede ver en la actual campaña, la gente sigue valiéndose de las mismas excusas para no ponérselo: “A mí es que me agobia muchísimo...", se escucha a una de las jóvenes que protagoniza uno de los anuncios.

¿Eficaz? ¿Provocadora? ¿Desagradable?... ¿Qué opinión te produce la nueva campaña de la DGT?
Haz memoria: Stevie Wonder, la ardilla de los consejos, el “Vive y deja vivir"... ¿Qué anuncio es el que más recuerdas?¿Cuál te hizo reflexionar?

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