La Comunidad de Madrid impone un árbitro para resolver la huelga de autobuses

El fin de la huelga de autobuses interurbanos en la Comunidad de Madrid parece estar más cerca con la imposición por parte de la Comunidad de un árbitro que ha de emitir una resolución antes del próximo lunes día 15.

El presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón, ha decidido poner fin a la huelga de transportes que viene azotando a los ciudadanos de la Comunidad de Madrid y ha resuelto establecer un arbitraje obligatorio.

El árbitro designado es Jaime Montalvo, presidente del Consejo Económico y Social, que deberá emitir una resolución antes del próximo lunes día 15 de abril.

La medida ha sido calificada por el propio Gallardón como "absolutamente extraordinaria", aunque justificada por la duración indefinida de la huelga, el incumplimiento de los servicios mínimos, el agotamiento de "la fase de posible entendimiento entre las partes" y el "grave perjuicio para los ciudadanos".

El presidente de la Comunidad ha notificado su decisión a los sindicatos convocantes (UGT, CC.OO y USO) y a las patronales Fenebus y Aetrán, que, en palabras de Gallardón, han "celebrado" la elección del árbitro.

Gallardón ha pedido a los sindicatos que suspendan la huelga "con carácter inmediato ya que carece de sentido puesto que, con el establecimiento de este arbitraje, la patronal ha perdido la capacidad de establecer sus propios principios y están perjudicando a los ciudadanos".

Los sindicatos, en desacuerdo
Desde los sindicatos, la medida impuesta por Gallardón no ha sido demasiado bien recibida. Así, Juan Antonio del Olmo, secretario de Comunicación y Transportes de CC.OO, ha indicado que "supone una limitación intolerable del derecho de negociación colectiva máxime cuando no se han utilizado las posibilidades de mediación existentes en la región a través del Instituto Laboral, organismo en el que participamos empresarios y sindicatos".

En un comunicado, el sindicato muestra su "extrañeza" por las "urgencias del Gobierno de la Comunidad para intervenir en un conflicto cuya negociación empezó en diciembre de 2001 y del que no ha querido enterarse hasta transcurridas seis jornadas de huelga".

A juicio de CC.OO, "la vuelta a la normalidad y la finalización por tanto de las movilizaciones sólo será posible si los problemas encuentran vía de solución, incluida la cancelación de todos los expedientes abiertos. Cualquier otra medida no hará otra cosa que prolongar y radicalizar aún más el conflicto", añade el comunicado.

Por otra parte, casi el 20 por ciento de las líneas de autobús que debían de haber circulado a primeras horas de hoy en la Comunidad de Madrid escoltadas por las fuerzas de seguridad no llegaron a hacerlo a causa de la falta de conductores.