La Comunidad de Madrid adjudicará taxis a empresas privadas

El Ejecutivo regional que dirige Alberto Ruiz Gallardón en Madrid ha dado un paso muy importante en la estructura del transporte público. Ha decidido estudiar la posibilidad de conceder licencias de taxi a empresas privadas. Estas licencias, actualmente, sólo se conceden a particulares autónomos.

La Comunidad quiere modificar el reglamento regional del taxi. La novedad más importante será la concesión de licencias a sociedades mercantiles, es decir, empresas normales y corrientes, incluso con sede social en otros países de la Unión Europea o en estados que hayan firmado convenios con España. Es la primera vez que esto sucede en nuestro país.

El proyecto de reforma de este reglamento prevé que ninguna empresa tenga más de 15 licencias, o el 10 por ciento de las existentes en el municipio cuando estos sean muy pequeños. Se intenta evitar así la acumulación de permisos en pocas manos. Hasta ahora, la Ley de Ordenación de Transportes Urbanos impide que un taxista tenga más de un permiso.
Este sector da trabajo a 16.000 autopatronos que, a su vez, tienen trabajando para ellos a 4.000 personas. La llegada de las sociedades mercantiles traerá cambios profundos en esta estructura económica: habrá resultados, acciones, etc.

Las respuestas no se han hecho esperar. Desde UPT-UGT, se ha dejado claro que esta medida supondrá el hundimiento definitivo de miles de familias que viven del taxi y que no podrán competir con las nuevas empresas.
Para Antonio Rivera, presidente nacional de Unitrans-UGT, las compañías privadas no se conformarán con 15 licencias, sino que crearán entidades interpuestas para hacerse con más. El precio de un permiso de explotación suele acercarse en Madrid a los 12 millones de pesetas. Mucho para un autónomo, pero poco para una gran empresa, según el representante sindical. Rivera pone el ejemplo de Suecia, donde una liberalización de este tipo acarreó la reducción del número de autopatronos de 30.000 a 5.000.

Otra particularidad del nuevo proyecto es que permitirá el pluriempleo. Hasta ahora, un taxista no podía tener más trabajos que el coche, y no se daban licencias a funcionarios o personas con otros empleos. Con la nueva ley, si se acredita que se tiene el número suficiente de conductores, el titular de la licencia podrá tener otro trabajo.
Desde los sindicatos y asociaciones gremiales han criticado duramente este punto, pues consideran que legalizar el pluriempleo redundará directamente en un descenso de la seguridad. "¿Quién va a velar por la seguridad de los pasajeros con un conductor que lleva ocho horas en un trabajo y otras ocho en un taxi?", pregunta Eduardo Arriaga, presidente de UPT-UGT.
Arriaga considera que la Administración quiere reducir la capacitación profesional de los taxistas, de forma que las empresas puedan contratar conductores que acepten el trabajo como un simple suplemento salarial. "Se desplazará así a los auténticos profesionales, ya que ahora se exigen unos conocimientos mínimos, y entrarán otras personas dispuestas a trabajar por cuatro perras", asegura.

En UGT consideran que lo mejor será someter el reglamento a votación entre los taxistas.

Los mejores vídeos