Japón y la invasión "verde"

Durante estos días, Johanesburgo (Sudáfrica) acoge la denominada "Cumbre de la Tierra", en la que se pretende que el desarrollo y el medio ambiente no sean términos contrapuestos. La automoción juega un papel fundamental en este binomio, por lo que los fabricantes van tomando "conciencia ecológica". Al menos, los japoneses.

Durante años, las marcas niponas se esfuerzan por ganar adeptos en el Viejo Continente, pero, para ello, deben cumplir los cánones ecológicos que marca la Comisión Europea.

En 1999, JAMA -la Asociación de Fabricantes Japoneses de Automóviles- acordó con el Ejecutivo comunitario la reducción de dióxido de carbono a 140 gramos por kilómetros en los nuevos automóviles que fabricase en los próximos diez años. Según el último informe de dicha asociación, parece que los fabricantes japoneses están cumpliendo sus tareas.

Gracias a mecanismos como la transmisión variable, los motores híbridos o la detención automática de los vehículos, entre 2001 y 2002 han reducido en un 2,2 por ciento la emisión de dióxido de carbono en sus modelos fabricados para el mercado europeo.

Según JAMA, la tasa media de emisión de dióxido de carbono de su parque móvil nuevo en Europa se redujo de 183 gramos por kilómetro en 2001 a 179 gramos por kilómetro en 2002, lo que supone un descenso del 2,2 por ciento en las emisiones de dicho gas.