Japón espera a las urnas con su confianza empresarial en mínimos

La confianza empresarial de Japón se desplomó en el cuarto trimestre del año hasta su peor nivel desde 2010, mientras el mercado espera un cambio de Gobierno en las elecciones del domingo como remedio a la inminente recesión.

El Banco de Japón (BOJ) publicó hoy, a dos días de la cita electoral para renovar la Cámara Baja, su informe trimestral 'Tankan', que revela un mayor pesimismo de las grandes empresas niponas entre octubre y diciembre ante la caída de las exportaciones, que sostienen cerca del 40 % del PIB.

Las grandes manufactureras situaron en 12 puntos negativos su análisis de las condiciones económicas, muy por debajo de los 3 puntos negativos del trimestre precedente y el peor dato desde marzo de 2010, cuando el índice llegó a 14 puntos negativos.

El informe, resultado de una encuesta hecha entre más de 10.600 compañías japonesas, desvela a su vez el desencanto de las firmas no manufactureras, que valoran en cuatro puntos positivos el escenario económico, sensiblemente menor de los ocho puntos del periodo julio-septiembre.

Detrás de estos resultados, peores de lo esperado, se encuentra también la incidencia en la economía nipona de la tensión con China, primer mercado para Japón, que ha llevado a la caída de la demanda y las ventas en ese país.

La peor parte se la han llevado los fabricantes de vehículos, una de las mayores industrias niponas, afectadas por un desplome de las ventas en China con casos destacados como el del primer fabricante del sector en Japón, Toyota, cuyas ventas en ese país cayeron en noviembre un 22 % a ritmo anual.

El sentimiento antijaponés en China, unido a la finalización de los subsidios estatales para incentivar la compra de vehículos ecológicos, hundió el sentimiento empresarial de la potente industria automovilística hasta los 9 puntos negativos, desde los 19 positivos del trimestre precedente.

Ese registro fue, además, el peor desde junio de 2011, cuando el gran terremoto y tsunami de marzo de ese año detuvo temporalmente las cadenas de producción y devastó el noreste nipón.

Según los expertos, el resultado del 'Tankan' presiona aún más al emisor nipón para que adopte acciones decisivas de estímulo en la reunión que mantendrá la próxima semana.

La decisión de la junta de política monetaria del BOJ se producirá tan solo tres días después de que el país elija, en las elecciones anticipadas, al que será su séptimo primer ministro de los últimos seis años.

Desde que el actual jefe de Gobierno, Yoshihiko Noda, convocara los comicios a mediados de noviembre, los sondeos han dado como máximo favorito al principal partido de la oposición, el Partido Liberal Demócrata del ex primer ministro Shinzo Abe.

Éste, que gobernó Japón durante menos de un año entre 2006 y 2007, apuesta por una política monetaria agresiva para combatir la deflación crónica, lo que ha impulsado al mercado en las últimas semanas y contribuido a depreciar la divisa local, cuya fortaleza es un quebradero de cabeza para los exportadores nipones.

La lectura del 'Tankan', no obstante, no debe ser interpretada solo en clave negativa, puesto que no muestra un deterioro real de la economía nipona sino la cautela de las empresas niponas, según detalló a la agencia Kyodo el analista Kyohei Morita, de Barclays Capital Japan.

De hecho, del informe del BOJ se desprenden algunos signos positivos, como la mejora de la previsión de inversión de capital de las empresas niponas para este ejercicio.

Según el 'Tankan', esperan invertir un 6,4 %, seducidas entre otras cosas por la promesa de Abe de impulsar nuevas medidas de estímulo beneficiosas para el tejido empresarial.

Aunque las encuestas auguran una aplastante victoria del 'halcón' Abe y la debacle del partido de Noda, la sombra de cerca del 40 % de indecisos planea aún sobre los comicios del domingo.

Los partidarios de Abe sostienen que su victoria es clave para la recuperación del país, al filo de la recesión después de que su economía permaneciera prácticamente plana entre abril y junio y se contrajera un 3,5 % a ritmo interanual.