Italia construirá el puente más largo del mundo

El impresionante puente sobre el Estrecho de Messina ya es una realidad. Tras treinta años de estudios, el Gobierno italiano ha incluido la obra entre las infraestructuras prioritarias del país. Contará con ocho carriles para coches y superará en longitud al que ahora mismo es el puente más largo del mundo, el Akashi de Japón.

Italia construirá el puente más largo del mundo
Italia construirá el puente más largo del mundo

El puente de los sueños, como lo han calificado siempre en Italia, ha dejado por fin de ser una simple quimera para saltar del plano a la realidad. Han hecho falta, eso sí, más de 30 años de estudios y avances tecnológicos para que la considerada “obra utópica" comience a plantearse en serio. La espera, no obstante, ha valido ahora la pena.El Gobierno italiano, presidido por Silvio Berlusconi, ha decidido desenterrar el antiguo proyecto de construcción del puente del Estrecho de Messina e incluirlo ya entre las infraestructuras prioritarias del país. Roma inicia así la segunda fase de la licitación del proyecto en busca del consorcio que se embarque en la aventura. La decisión final posiblemente llegará durante la próxima primavera.Lo que ya es seguro, al menos sobre el papel, es que la obra será la de mayor envergadura jamás realizada en Italia y una de las más importantes del mundo. De hecho, una vez construido se convertirá en el puente más largo del mundo, superando por primera vez a la colosal plataforma de Akashi, en Japón.El puente sobre el Estrecho de Messina medirá en total nada menos que 4.920 metros, por donde discurrirán hasta ocho carriles para coches (tres por sentido y dos auxiliares en los laterales) y dos vías de ferrocarril. La abertura del arco central tendrá 3.300 metros, mientras que la altura de las torres alcanzará los 382 metros (la Torre Eiffel, por ejemplo, mide 321 metros) y el diámetro de los cables de suspensión los 1,24 metros. Por si fuera poco, la futura infraestructura italiana superará también a la japonesa en longitud de luz libre, al contar con más de 3.000 metros, frente a los 2.000 de Akashi.Para Pietro Cucci, consejero delegado de Estrecho de Messina, la sociedad concesionaria encargada de la obra, “el proyecto es un desafío técnico y financiero muy importante". Las primeras estimaciones hablan de una inversión necesaria de, al menos, 4.600 millones de euros y de una duración de los trabajos de más de seis años. Eso sí, cuando esté en funcionamiento, los italianos podrán, por fin, desplazarse sin problemas desde el sur de Italia a la preciosa isla de Sicilia.De uno u otro modo, España participará también en esta impresionante obra. El Gobierno transalpino ha elegido a tres consorcios para que presenten una oferta en firme por el proyecto y, curiosamente, los tres están participados por compañías españolas. El primero cuenta como socios con Ferrovial y Acciona, junto a otras empresas italianas y japonesas; el segundo, es un conglomerado de entidades de todo el mundo, entre las que se encuentra Sacyr Vallehermoso; en el tercero, se presenta ACS en alianza con la francesa Bouygues y con varias compañías locales.