Irak mantiene su recorte de producción de crudo

Pese a quedarse solo en su embargo petrolero contra Occidente, Sadam Hussein no se amilana. Además de amenazar con prolongar más tiempo su negativa a exportar crudo, avisa a la Opep: producir más petróleo será considerado como una agresión contra el pueblo palestino.

Como es sabido, Irak, uno de los productores más importantes del mundo, dejó la semana pasada de embarcar sus dos millones de barriles diarios con destino a los mercados occidentales, sobre todo Estados Unidos.

Su medida, un embargo para presionar a la comunidad internacional y obligar a Israel a retirarse de las zonas ocupadas en Palestina, no fue secundada por ningún miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Sin embargo, la salida del petróleo iraquí del mercado provocó un inmediato aumento del precio del barril que, con altibajos, se sostiene. La Opep, que redujo su producción a principios de año para forzar una subida de las tarifas, ve ahora cómo el índice se acerca a los 28 dólares por barril. Si el precio supera esa barrera, la organización pondrá en marcha su mecanismo automático de estabilización y deberá producir medio millón de barriles más cada día.
Ante esta posibilidad, Irak ha lanzado una amenaza velada a los países de la Opep: aumentar las exportaciones se considerará una agresión al pueblo palestino.

Con su aviso, Irak, uno de los "halcones" de la Opep, amenaza en realidad con desestabilizar al cártel, aglutinado ahora como nunca en los últimos años. Si los iraquíes empiezan a tirar por su lado, la compacta política de la Opep podría resquebrajarse y volver al caos de los últimos 90.

Para remachar su posición, Irak advierte también que está dispuesto a prolongar durante más tiempo el embargo de petróleo si Israel no depone su actitud y se retira inmediatamente de los territorios palestinos.

Sube el precio
En medio de estos problemas, el barril de petróleo experimentó ayer una nueva subida, aunque leve. El índice de Nueva York se situó en algo más de 25 dólares, mientras que en Londres cerró por encima de 24,5 dólares y en la mañana de hoy miércoles se negocia a poco más de 25.

La jornada de ayer, pese a las subidas, fue de tensa calma. Los operadores prefirieron esperar al día de hoy, cuando se publiquen los datos de reservas de hidrocarburos en Estados Unidos. Se espera que las existencias hayan disminuido en dos millones de barriles de crudo y un millón de barriles de gasolina y destilados. De confirmarse estas cifras, la subida de precios está asegurada porque se incrementará la demanda.

Sin embargo, esta escasez puede verse mitigada en parte por el regreso de la calma a Venezuela, uno de los principales suministradores de Estados Unidos. Tras la algarada militar que depuso y repuso a Hugo Chávez en el poder, el teniente coronel vuelve a empuñar las riendas del país caribeño. Para empezar, ha depurado la directiva de PDVSA, la industria petrolífera estatal, y se han restablecido los envíos de crudo hacia Estados Unidos, detenidos por una larga huelga y la revuelta del pasado fin de semana.

PDVSA es una de las diez compañías industriales más grandes del mundo y gestiona el inmenso mar de petróleo sobre el que flota Venezuela.