'I'mPossible', un euro para que un piloto de F-2 pueda seguir compitiendo

Un euro para lograr lo imposible. Ante los problemas para encontrar patrocinadores por la crisis económica, el piloto catalán de Fórmula 2 Ramon Piñeiro ha creado un movimiento de patrocinio social, en el que cualquiera puede erigirse en cooperante y ayudarle a seguir compitiendo para alcanzar el sueño de la Fórmula Uno.

Hablar de Ramon Piñeiro es hacerlo de obstáculos que surgen en el camino y de la capacidad para superarlos. No es la primera vez que este piloto barcelonés, de apenas 19 años, ve peligrar sus anhelos.

'A los 12 años, cuando la economía en teoría estaba bien, mi padre llegó a casa y me dijo: 'Mira, Ramon, hay un problema con la empresa y tienes que dejar de correr, porque no tengo dinero para pagarlo'', ha rememorado hoy Piñeiro en una entrevista con EFE.

Lejos de abandonar al primer contratiempo, Piñeiro se armó de valor y concertó reuniones con grandes empresas. Tenía apenas 13 años y aparecía sin acompañante, intentando demostrar que él podía salir adelante con su fuerza de voluntad. Y lo logró.

Pero cuando en 2009 la crisis apretó con todas sus fuerzas y los patrocinadores empezaron a flaquear, tuvo que sacar a relucir de nuevo su lucidez prematura. Engatusó a unos amigos para escribir cartas manuscritas a más de un centenar de empresas. Una de ellas fue Caja Madrid que, sorprendida por la iniciativa, apostó por él.

Sin embargo, la fusión de bancos en la que se vio inmersa la entidad bancaria obligó a retirar un patrocinio vital para seguir compitiendo. Un duro golpe, pero Piñeiro no pisó el freno.

'Ante la crisis se tienen que hacer cosas nuevas, cosas diferentes para tener un resultado diferente. Puede ser bueno o malo, pero como mínimo la respuesta será diferente', ha admitido. Su ingeniosa respuesta a estos impedimentos fue el movimiento 'I'mPossible' ('Impossible/Soy posible').

'Parece prácticamente imposible que llegue a la Fórmula 1, pero con un pequeño esfuerzo, una pequeña ayuda, una pequeña colaboración de todo el mundo, podemos poner un pequeño apóstrofe a la frase y cambia radicalmente. Pasar de ser imposible a que yo sea posible', ha reflexionado.

No se trata de un donativo o una recolecta 'a fondo perdido', recuerda el piloto catalán, sino de un patrocinio en toda regla, con los beneficios que ello comporta.

Por ello, Piñeiro, un piloto emergente en la Fórmula 2, propone que sus seguidores se conviertan en mecenas que puedan tener acceso al circuito, participar en sorteos de piezas de su coche o charlar con el piloto en videoconferencias.

Un patrocinio que se efectúa mediante una donación mínima de un euro a través de mensaje a móvil, así como la posibilidad de realizar ingresos mayores a través de Internet.

Si la donación alcanzara los mil euros, se grabaría el nombre de la persona en el automóvil oficial del piloto.

Hasta ahora, casi 2.500 personas ya han colaborado en esta 'esponsorización social', con amplio apoyo en las redes sociales. 'Soy un piloto 2.0', ha ironizado.

Más allá de bromas, Piñeiro recuerda que a su corta edad ya ha tenido muchos problemas que le han obligado a madurar. 'Ahora tendré a esa gente para siempre y no la dejaré colgada por nada del mundo. Llegue o no a la Fórmula 1, siempre las tendré representadas en mí', ha garantizado.

La semana pasada, su reto fue afrontar la selectividad para poder estudiar ingeniería de automoción en el Reino Unido.

Pero en pocos días, sin apenas descanso, un nuevo desafío se erige en su camino, en el circuito belga de Spa, donde confía en imponerse y así dar un paso de gigante para acabar este año entre los tres primeros de la competición. Un billete directo con destino a los 'test' de la Fórmula Uno.

'Quién sabe si este año podré ganar la F-2 y el año que viene estar en Fórmula Uno -ha subrayado-. Puede parecer precipitado, extraño, pero más que nunca puede ser posible gracias a esa gente que está confiando en mí', ha apuntado.