Huelga de grúas: los conductores, hartos de ser rehenes

Hoy, reunión decisiva entre aseguradoras y gruistas. Si no hay acuerdo, los paros se extenderán por toda España. Sin embargo, puede que el acercamiento de posturas se haga a costa de los conductores. Automovilistas Europeos Asociados anuncia que no se van a quedar con los brazos cruzados.

Huelga de grúas: los conductores, hartos de ser rehenes
Huelga de grúas: los conductores, hartos de ser rehenes

Tanto patronal como gruistas dicen lamentar los daños ocasionados a los automovilistas, pero lo cierto es que, desde que empezaron los paros (hace ya 26 días), los conductores se han convertido en improvisados “rehenes" del conflicto. Y, ocurra lo que ocurra en la reunión que se celebra hoy, podrían salir seriamente perjudicados. Si no hay acuerdo, los empresarios de grúas pararán en casi todo el territorio nacional. La huelga coincidiría con la mayor Operación Retorno del año: la vuelta de las vacaciones de agosto que comienza el próximo viernes. Aseguran que el 80 por ciento de los propietarios de grúas está dispuestos a secundar las movilizaciones. ¿Y qué pasará si acercan posturas? La principal reclamación de los empresarios de asistencia en carretera es una subida de las tarifas (las actuales son mucho más bajas de lo que cobran sus colegas europeos y, según aseguran, no cubre sus servicios). Por eso, Automovilistas Europeos Asociados (AEA) teme que aseguradoras y gruistas terminen pactando precios. Si esto ocurre, habrá un claro atentado contra la libre competencia y esta asociación, según ha anunciado, no dudará en ir a los tribunales. “Entendemos, esperamos y deseamos que se pongan de acuerdo, pero advertimos de que, si existiera una concertación de precios, algo que no es posible y que podría perjudicar a los intereses de los automovilistas, presentaríamos una denuncia frente al Servicio de Defensa de la Competencia", ha asegurado el presidente de AEA, Mario Arnaldo. Las grúas ya llevan 26 días de huelga en el País Vasco y sus efectos se notan en las carreteras. Eso sí, todo depende de quién contabilice: la patronal de empresas de asistencia en carretera asegura que hay más de 4.000 coches en las cunetas, pero la Ertzaintza afirma que el número no supera los 424 automóviles. “Se han llevado algunos coches que suponía un peligro para la seguridad del tráfico a áreas de servicio o gasolineras" y también se han retirado vehículos que podrían ser saqueados, aseguran desde la Asociación Vasca de Empresas Auxiliares de Carretera. Sin embargo, las asociaciones de automovilistas avisan de que el peligro para los conductores es real: “No sé si están esperando a poner encima de la mesa de negociación algún muerto o algún herido para resolver un conflicto comercial en el que se está utilizando al automovilista como rehén", asegura Mario Arnaldo, de AEA.Por eso, la AEA ha anuciado que, si no se resuelve el conflicto, también exigirán responsabilidades a la Administración, ya que tiene la obligación de “garantizar la seguridad de las personas". También los empresarios de las grúas lamentan la actuación del Ejecutivo: “Ha sido la Administración quien ha permitido que las empresas aseguradoras hayan llegado a mantener un monopolio de precios, dejándoles hacer sin preocuparse de solucionar una situación que lleva años", aseguran desde la Asociación Nacional de Empresas de Auxilio en Carretera (ANEAC). El Gobierno se ha mantenido por ahora al margen de lo que se considera un conflicto entre particulares. Sin embargo, hoy estará presente en la reunión: el propio director de Tráfico, Pere Navarro, será el mediador entre gruistas y aseguradoras. UNESPA, la patronal de aseguradoras, recomienda a los conductores afectados que contraten el servicio de cualquier grúa (la que esté disponible) y que, posteriormente, pasen la factura a su compañía aseguradora.

AEA avisa a los conductores sobre los posibles saqueos de los coches abandonados. Recuerda que, si debemos dejar el automóvil en la carretera, nos llevemos los objetos de valor y no dejemos las llaves puestas, a pesar de lo que recomiendan algunos. Según nos comentan, si se produce un robo, las aseguradoras podrían alegar negligencia por haber dejado abierto el vehículo y negarse a pagar la indemnización.