Hasta pronto, “Matador”

Se acabó. Sainz se ha despedido de los rallies anunciando que quiere dedicar más tiempo a su familia; 250 días al año fuera de casa son demasiados. Atrás quedan dos campeonatos mundiales, la trayectoria profesional más regular de todos los pilotos que participan en la máxima categoría de la especialidad y una afición incondicional, a la que da las gracias.

Hasta pronto, “Matador”
Hasta pronto, “Matador”

Son innumerables los obstáculos que Sainz ha tenido que salvar en las pistas: ovejas, antílopes, troncos... Estos últimos le impidieron hacerse con el Campeonato del Mundo en el Rally de Gran Bretaña, en 1994. Cuatro años más tarde, una avería a 500 metros de la meta en la última especial dejaba al madrileño sin la posibilidad de obtener un tercer título que ya casi tenía entre las manos. Según el propio Sainz, aquel fue el peor momento de su carrera. La desesperación de Luis Moya, su copiloto, dio la vuelta al mundo: “¡Trata de arrancarlo, Carlos!". Pero no hubo forma y la frase ha quedado como símbolo de la “proverbial mala suerte de Sainz", como la bautizaron muchos medios de comunicación. El madrileño, sin embargo, no comparte esta opinión, ni tampoco aquellos aficionados que conocen de memoria su palmarés: ha participado en 193 rallies y ha terminado en el 76,6 por ciento de ellos, sólo ha abandonado en 11 ocasiones por salidas de pista (otras 34 por avería) y tiene el récord absoluto de victorias en el Mundial (26). Asimismo, ha subido al podio en 95 ocasiones -es decir, en el 49,2 por ciento de sus participaciones- y también posee la mejor marca si tenemos en cuenta el número de rallies diferentes que ha ganado. Este récord incluye los “cinco clásicos": Montecarlo, Safari, Córcega, Finlandia y el RAC de Gran Bretaña. Sólo Suecia, Australia y Sanremo (de entre las pruebas consideradas míticas) se le han “escapado", pero ha dejado claro que puede ir deprisa sobre nieve, tierra o asfalto. No es de extrañar que se le considere el piloto más completo de la historia del Campeonato Mundial de Rallies. En sus comienzos, alternó sus participaciones en los circuitos (llegó a competir en una carrera de la Fórmula Ford en Inglaterra) con los rallies, hasta decidirse por esta última disciplina, en la que destacó muy pronto. A los 18 años, en 1980, realizó su primera carrera, al volante de un Renault 5 TS, en el desaparecido Rally Shalymar (Madrid). Cinco años más tarde, se proclamó subcampeón de España y, en 1987, subió a lo más alto del podio. Ese mismo año participó por primera vez en el Mundial. Salió al primer tramo del Rally de Portugal y obtuvo el mejor tiempo. Después, en 1989, llegaría su primera temporada completa en la máxima categoría de la especialidad de la mano de Ove Andersson, patrón de Toyota. Estuvo entre los puestos de honor en tres ocasiones. Al año siguiente, en su segunda participación en el Campeonato del Mundo, logró su primera victoria absoluta, en Acrópolis, y el primer título. Comenzó la época dorada del “Matador", como le bautizaron en el certamen. Ayrton Senna, el campeón de Fórmula Uno, le dijo entonces “lo difícil no es ganar el primer Mundial, sino el segundo y el tercero". Se equivocó en parte: Sainz volvió a llegar a lo más alto dos años más tarde. Sin embargo, pese a tenerlo al alcance de su mano en varias ocasiones, el triunfo final le fue esquivo desde 1992. A pesar de su comentada “mala suerte", el palmarés de Sainz es envidiable (“¿A quién no le gustaría tenerlo?. Los que le criticaban saben que lo que él ha hecho en los rallies es irrepetible", ha declarado Fernando Alonso al diario “As"). Para muestra, valgan las 11 veces que ha finalizado entre los tres primeros clasificados del Campeonato del Mundo a lo largo de 14 temporadas completas.
Campeón del Mundo de Pilotos de Rallies: 1990 (Toyota) y 1992 (Toyota).
Campeón del Mundo de Constructores: 1995 (Subaru), 1999 (Toyota), 2003 (Citroën) y 2004 (Citroën).
Subcampeón del Mundo: 1991 (Toyota), 1994 (Subaru), 1995 (Subaru) y 1998 (Toyota).
Tercer clasificado en el Campeonato del Mundo: 1996 (Ford), 1997 (Ford), 2000 (Ford), 2002 (Ford) y 2003 (Citroën).

Además de Toyota, Subaru, Ford y Citroën, Sainz fue piloto durante una temporada (1993) de Lancia, representada por el equipo privado Jolly Club. Fue una época de sequía, pues sólo logró subir una vez al podio (segundo clasificado en Acrópolis). Finalizó el año en el quinto puesto del certamen. Sainz ha estado ligado al deporte desde siempre. Tenía 16 años cuando se proclamó campeón de España de squash (posteriormente, logró dos subcampeonatos) y siempre ha practicado fútbol, tenis, motocross, esquí, golf... Pero su pasión han sido los coches, como demuestran sus 24 años pilotando. Sus logros revelan una regularidad no alcanzada por ningún otro participante en el Mundial de Rallies y lo llenan de orgullo: “Me siento muy satisfecho con mi trayectoria deportiva. No tengo reproches", ha señalado el madrileño. Carlos se retira con otro curioso récord: es el deportista español que más anuncios de televisión ha protagonizado. No en vano Sainz es el máximo embajador mundial del automovilismo en España y cuenta con una de las trayectorias profesionales con más patrocinadores. En 1985, firmó su primer contrato publicitario importante: fue con la tabaquera Philip Morris y su firma Marlboro. Se convirtió en un pionero en los patrocinios multimarca, llenando su mono de enseñas comerciales, aunque siempre debían estar relacionadas con el motor o el equipo. Sólo se saltó esa máxima a principios de los 90, cuando rodó un anuncio para la Dirección General de Tráfico. También realizó una campaña “para el Banco Central Hispano que nunca llegó a emitirse, ya que coincidió con la fusión con el Banco Santander, en 1999", explica su mánager, Juanjo Lacalle, al diario “Expansión".
Además, según un estudio de la consultora ING Direct, los consumidores españoles ven a Carlos Sainz como un deportista con clase y empuje.

¿Crees que Carlos Sainz debería seguir en activo? ¿Hay un sustituto claro?

Participa en nuestros foros.
Los mejores vídeos