Hacienda estudia un gasóleo profesional

El Ministerio de Hacienda ha comunicado que ha empezado a estudiar la implantación de un gasóleo bonificado para los profesionales del transporte. Esta noticia se ha sabido después de la reunión que el sector mantuvo el lunes con la ministra de Fomento, un encuentro en el que se acercaron posturas y se paralizó la huelga de camiones que había convocada para las próximas semanas.

El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, confirmó ayer que el Ministerio de Hacienda ha empezado a plantearse la posibilidad de crear “a medio plazo" un gasóleo profesional para los transportistas. Este nuevo gasóleo estaría subvencionado por el Estado y, por tanto, al margen de los vaivenes del mercado, con lo que el coste para los profesionales sería siempre el mismo.

Sin embargo, Fernández Ordóñez ha condicionado la llegada de este nuevo gasóleo a una subida general en los impuestos que se pagan con los carburantes. Es decir, se financiaría la subvención del gasóleo profesional a costa de encarecer el combustible del resto de usuarios. “De otro modo es inviable, pues los impuestos son tan bajos en España que ya no se pueden bajar más", asegura el secretario de Estado. Estas declaraciones llegan en un momento óptimo para los transportistas, que el pasado lunes se reunieron con la Magdalena Álvarez, ministra de Fomento, para plantear esta y otras reivindicaciones. Los camioneros llegaban a la reunión con una huelga convocada para las próximas semanas, pero la buena disposición del Gobierno a encontrar soluciones logró que anularan la convocatoria e iniciaran una nueva ronda de conversaciones. Ahora, Hacienda echa una mano a Fomento y abre la posibilidad de crear, por fin, el gasóleo profesional que los transportistas llevan años reclamando.En España, los impuestos sobre hidrocarburos llevan un par de años congelados. Actualmente, pagamos 293 euros en tasas por cada 1.000 litros de gasóleo, cuando en Europa se pagan 302 euros y, en 2010 se estarán pagando 330 euros. La normativa europea ha permitido que España, que siempre ha tenido gravámenes muy bajos, se mantenga por debajo de la media hasta 2007. Sin embargo, a partir de ese año será obligatorio subir los impuestos de forma considerable. En 2012 habrá otro “empujón" a las tasas y llegar a los 330 euros.Mientras Hacienda empieza a pensar en gasóleos bonificados, los precios que marcan los surtidores de gasolina han vuelto a romper su techo. En la última semana se ha batido cuatro veces el récord de precios y parece que la escalada no ha llegado a su final.Según los datos del Ministerio de Industria, el litro de gasóleo cuesta ya 0,909 euros, el precio más alto de su historia y un 12,50 por ciento más de lo que costaba en el mes de enero.
Por su parte, la gasolina de 95 octanos se ha situado en 96,5 céntimos de euro por litro, mientras que la de 98 se paga a 1,065 euros. Es decir, han subido un 14,74 y un 14,64 por ciento en lo que va de año. La situación es muy preocupante, pues nos adentramos en el verano, la época del año en que más combustible se demanda. Nada hace pensar que vayan a bajar los precios. Si acaso, se producirán todavía más subidas producidas por el incremento en la demanda.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez también ha evaluado la situación de los combustibles, pero ha querido quitar hierro al asunto. Señala que no la carestía no está afectando a nuestra economía tan negativamente como muchos prevían, pues España sigue creciendo a tasas elevadas a pesar de que el barril de Brent ya se acerca a unos insospechados 60 dólares. Y es que el petróleo ha encadenado también varios récords consecutivos, aunque ayer se moderó levemente. Al cierre del martes, el barril de Texas negociado en Nueva York costaba 58,90 dólares, mientras que el Brent europeo costaba 57,60, un poco por debajo de los increíbles 58,58 dólares que llegó a marcar el lunes.

Lo malo es que a medio plazo no hay mejoras: el barril de Texas vendido con entrega en septiembre ya se ha vendido a 60 dólares, mientras que el último trimestre del año podría tener niveles de 61 dólares. Esta situación de precios más altos cuanto más lejana es la entrega se denomina “contango" y es una rareza comercial que viene a confirmar los temores de desabastecimiento en el último tramo del año.

Con todo, lo peor son los 52,78 dólares que cuesta ya el barril de la Opep, una media de los 11 principales tipos de crudo que vende el cártel petrolero. Este nivel es el más alto alcanzado por este petróleo de la Opep en toda su historia y configura un panorama muy oscuro. El barril de la Opep, de alguna forma, marca el precio mínimo de venta y, por tanto, está marcando unos mínimos muy elevados.

La organización acaba de lanzar un nuevo tipo de barril medio compuesto por 11 tipos de crudo. Sustituye al anterior, que era de sólo 7 clases, y se esperaba que sirviera para hacer bajar el precio, pues se incluyen en su composición varios petróleos pesados, que son más baratos que los selectos crudos ligeros que se utilizaban antes. Sin embargo, no se ha estrenado con buen pie el nuevo barril: ya está en niveles de récord.

A pesar de haber subido sus cuotas de producción la semana pasada, la Opep es incapaz de dominar los precios. Los miembros del cártel creen que hay suficiente petróleo en circulación y acusan a los especuladores de estar forzando el mercado. Sin embargo, los observadores creen que no hay suficiente mercancía circulando y que, además, la Opep carece de capacidad de reacción para responder a estas tensiones del mercado.