Hacienda aprueba hoy el aumento del impuesto sobre las gasolinas

El Ministerio de Hacienda impondrá hoy a las autonomías una subida de cuatro pesetas por litro de carburante, que se aplicará desde el próximo 1 de enero. El nuevo impuesto saldrá adelante pese al rechazo de la seis comunidades del PSOE y el cambio de postura de la Generalitat, que apuesta por aplazar la medida hasta que haya un consenso mayor.

Hacienda aprueba hoy el aumento del impuesto sobre las gasolinas
Hacienda aprueba hoy el aumento del impuesto sobre las gasolinas

El titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, presentará hoy a los consejeros autonómicos de Economía la misma propuesta que el viernes no se llegó a votar, debido a la oposición presentada por las seis comunidades del PSOE (Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha y Extremadura) y cuatro de las del PP: Cantabria, Castilla-León, La Rioja y Murcia.

La proposición de Montoro "actualizará la fiscalidad" de los carburantes, congelada desde 1999, para recaudar 100.000 millones de pesetas, que el Estado entregará a las autonomías para que costeen los gastos derivados de la asunción de las competencias de Sanidad.

Además de la subida estatal de cuatro pesetas, Hacienda prevé autorizar a las Comunidades a imponer recargos sobre la gasolina con idéntico importe, pero de forma escalonada: un máximo de 1,6 pesetas en 2002 y 2,4 durante los dos ejercicios siguientes.

La recaudación de este último tramo aumentaría por sí solo las arcas autonómicas, pues el aumento inicial de cuatro pesetas serviría para que el Gobierno sufragara parte de las cantidades adicionales que prometió a las autonomías, si éstas apoyaban el nuevo modelo de financiación.

El PSOE votará en contra de la subida
El grupo socialista anunció ayer que sus autonomías votarán en contra de esta subida de impuestos y, aunque se apruebe (lo que ocurrirá en cualquiera de los casos, ya que a Montoro le basta el voto de una sola comunidad autónoma para tener mayoría en el Consejo de Política Fiscal y Financiera), no impondrán recargos en sus territorios, dejando los precios tal y como los establezca la Administración central.

La oposición del PSOE se basa en varias razones, ya que consideran que la subida del impuesto de hidrocarburos "no beneficiará a la sanidad y tampoco supone un incremento de la capacidad de gestión de las autonomías".

Otros grupos, como CC.OO., la Asociación de Operadores Petrolíferos o la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio, han realizado sus críticas, considerando que los carburantes son un producto suficientemente gravado y que el nuevo impuesto irá en detrimento de los sectores relacionados con las estaciones de servicio.

Los gasolineros recuerdan que, de cada cien pesetas que el consumidor reposta de combustible, 32,4 son para la compañía petrolera, 4,3 son para la estación de servicio, 49,5 son del Impuesto de Hidrocarburos y 13,8 pesetas corresponden al IVA. Esto demuestra que un impuesto grava a otro impuesto.

Por su parte, el consejero de Economía de la Generalitat, Francesc Homs, quien –en principio- aprobó la medida propuesta por Montoro, pedirá hoy un aplazamiento de esta iniciativa, alegando que la subida del gasto sanitario es un problema a medio plazo, no inmediato, y que la disposición debe estar apoyada por el PSOE para lograr tanto el consenso como la financiación.

El impuesto de matriculación podría subir un 10 por ciento
Los aumentos de ingresos que se conseguirán con el incremento del precio en las gasolinas se verán acompañados por una subida en el coste del tabaco y el alcohol y por un aumento de la capacidad normativa para elevar por sí mismas sus ingresos, lo que podría elevar hasta un 10 por ciento el impuesto especial sobre medios de transporte, más conocido como impuesto sobre las matriculaciones de vehículos.

Actualmente, este gravamen se sitúa, para península y Baleares, en un 12 por ciento del coste franco de fábrica del vehículo en el caso de los motores de cilindrada superior a 1.600 cc en gasolina y de más de 2.000 cc en mecánicas Diesel. Por debajo de estas cilindradas, el impuesto es del 7 por ciento. En Canarias, esta carga es del 11 y del 6 por ciento, respectivamente.

Con estos porcentajes, el coste del impuesto para un coche de unos tres millones de pesetas asciende a 360.000 pesetas. Si las autonomías decidiesen elevar este gravamen un 10 por ciento, el coste ascendería en más de 35.000 pesetas, llegando a 400.000 pesetas.

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