GM vuelve a la tracción trasera

La mano de Bob Lutz se nota cada vez más en General Motors. El veterano directivo busca soluciones a la crisis y parece haber encontrado un camino que sorprenderá a más de uno. Tras años de apostar por la tracción delantera, la marca de Detroit volverá a producir vehículos de tracción trasera.

GM vuelve a la tracción trasera
GM vuelve a la tracción trasera

El vicepresidente de GM acaba de anunciar que su compañía invertirá varios cientos de millones de dólares en producir otra vez vehículos con ruedas traseras motrices.

Este sorprendente giro en la política de productos de GM afectará sobre todo a sus marcas más vendedoras: Chevrolet, Pontiac y Buick. Todas estas firmas utilizarán la nueva arquitectura de propulsión trasera Sigma, la misma que ya emplea Cadillac en un modelo de lujo, el CTS sport sedan.

Ahora, esta plataforma se empleará en los Chevrolet Impala y Monte Carlo, los Pontiac Grand Prix y Bonneville, y los Buick Century, Regal y LeSabre. Posiblemente se introduzca también en los Camaro o Firebird. Incluso podría utilizarse en Australia para los Holden Commodore.

Llama la atención esta orientación nueva en General Motors, que, hace ya varias décadas, invirtió gran cantidad de dinero y esfuerzo en convencer a sus clientes de las bondades de la tracción delantera. Aseguraban entonces que era más segura y mejor que la trasera.

Da la impresión de que, ahora, se trata de rescatar la imagen de coches poderosos y de carácter deportivo que antaño transmitía la tracción trasera en Estados Unidos. GM quiere revigorizar sus ventas, que pierden fuelle desde hace 30 años, pese a que aún domina el mercado americano y es el primer fabricante del mundo.

Los observadores no las tienen todas consigo. Algunos, como Jim Hall, analista de AutoPacific, cree que es una apuesta personal, " a no ser que estén pensando en un replanteamiento masivo de sus líneas de producto". "Sí que necesitan coches de tracción trasera, pero no tantos", señala Hall.

En principio, GM deberá vender unos 200.000 coches de este tipo cada año para justificar la inversión, que supondrá también readaptar o construir plantas de producción.

Con esta idea, GM introduce un factor de cambio en el mercado. El resto de marcas deberá reaccionar ante esta novedad. Por lo pronto, Chrysler ya trabaja en la transformación de sus 300M y LHS en tracción trasera. En cambio, Ford todavía no tiene planes para nuevos productos de este tipo. Lo único que tiene son los Mercury Grand Marquis y Lincoln Ls y Town Car, con lo que puede quedar en cierta desventaja.

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