General Motors reduce su oferta por Daewoo

El culebrón Daewoo sigue coleando. Si hace unas semanas General Motors ofrecía 120.800 millones de pesetas por la endeudada firma coreana, ahora ha reducido la oferta hasta los 106.400 millones de pesetas. Sale de la puja la anticuada factoría de Pupyong.

General Motors parece un tanto cansada de tanto vaivén. Después de más de un año de especulaciones y rumores, la prensa coreana asegura que ha presentado una oferta de carácter casi definitivo por la compra de Daewoo.

En las informaciones que ofrecen los diarios de Seúl, se asegura que el precio propuesto por GM es de 106.400 millones de pesetas, muy por debajo de los 120.800 millones ofrecidos hace un mes.

La diferencia entre estos dos presupuestos está en la fábrica de Pupyong, que parece haber sido rechazada por la compañía estadounidense.

General Motors pedía al Gobierno coreano una fuerte subvención a cambio de hacerse cargo de una planta tan obsoleta. Las autoridades no parecen muy dispuestas a entregar estas ayudas, por lo que GM ha presentado una oferta en la que descarta la posibilidad de quedarse con estas instalaciones.

Como se sabe, Daewoo arrastra una larga crisis económica en la que destaca una deuda de más de dos billones de pesetas. General Motors, primer fabricante del mundo, opta a quedarse con los activos de Daewoo como puente para entrar en Asia.

GM contrata al artífice del resurgir de Chrysler
Por otra parte, el fabricante estadounidense ha contratado a Robert Lutz, antiguo ejecutivo de Chrysler, para hacerse cargo del desarrollo y lanzamiento de nuevos productos, según ha anunciado hoy un portavoz de GM.

Lutz, quien fue responsable de la recuperación de Chrysler en la década de los 80, ha firmado un contrato de tres años con General Motors, donde ocupará el cargo de vicepresidente.

Los expertos ven este nombramiento como un cambio radical en la política de GM, que ha tenido problemas con el lanzamiento de sus productos a partir de la década de los 80 y ha perdido un 50 por ciento de su cuota de mercado en Estados Unidos desde entonces, ya que sus modelos se consideran anticuados e incapaces de atraer a un público joven.

Robert Lutz, de 69 años, trabajará directamente en el desarrollo de nuevos productos con Ron Zarella, director de General Motors para América del Norte, y su cargo dependerá directamente de Rick Wagoner, el presidente de la compañía.