General Motors no se pronuncia acerca de la crisis de Fiat

Casi todos los actores intervinientes en la crisis y próximo – y esperado- reflote de la firma Fiat están de acuerdo con el plan de saneamiento presentado la semana pasada por el consejero delegado Guiseppe Morchio. Todos menos uno, el socio americano, General Motors, guarda silencio.

El plan industrial que pretende reflotar Italia va a costar algo más de 12.000 puestos de trabajo en todo el mundo y prevé unas inversiones de unos 19.000 millones de euros. A priori y según los analistas, este plan es bastante cabal y, pese a ello, el “otro propietario" de la marca aún no ha dado su visto bueno a la operación, aunque tampoco lo ha negado.

Este plan, que presentó el consejero delegado de Fiat, Guiseppe Morchio, la semana pasada tiene la aprobación –con determinadas reservas- de los sindicatos (que creen que 12.300 puestos es un alto precio), de los bancos acreedores (que, no obstante, lo consideran riguroso, adecuado y creíble) y de los propios accionistas de la compañía.

Dentro del proyecto de Morchio está la creación de puestos de trabajo especializados. Para compensar la pérdida de unos 2.800 empleos sólo en Italia, se crearán otros 1.600.

En principio, el plan propuesto se llevará a cabo en los próximos tres años. Si quieres conocer pormenorizadamente en qué consiste, dirígete al enlace que te ofrecemos un poco más abajo titulado “Fiat despide a 12.300 personas".