Galileo ya no se mueve

El viejo lema de Galileo, "Sin embargo se mueve" no puede aplicarse al proyecto que lleva su nombre, una iniciativa de la Comisión Europea para crear un sistema de localización por satélite que constituya una alternativa al GPS. Galileo está "a punto de hundirse", según Loyola de Palacio, comisaria europea de Transportes.

Galileo ya no se mueve
Galileo ya no se mueve

"Estamos igual que hace un año", dice Loyola de Palacio. La Comisaria se lamenta del poco interés que muestran algunas naciones europeas en lazar este proyecto, que supone la creación de un programa alternativo al GPS estadounidense. Como se sabe, este sistema consta de una red de satélites a las que uno puede conectarse a través de un pequeño receptor portátil. Este aparato ofrece en tiempo real la posición exacta de su portador, expresada en coordenadas geográficas.

La Comisión Europea quiere crear una alternativa a GPS, compatible con éste y con el ruso Glossnas, que sea viable comercialmente y que esté en funcionamiento a partir de 2008. Según los cálculos del Ejecutivo europeo, Galileo obtendrá unos beneficios de casi tres billones de pesetas, mientras que supondrá unos gastos de medio billón en su fase de lanzamiento y unos 36.000 millones en mantenimiento anual.

Sin embargo, después de mucho tiempo luchando por sacarlo adelante, el proyecto está paralizado. Los Quince lo han paralizado ante la ausencia de acuerdos mínimos para su puesta en marcha.

Los países que más oposición ha presentado al proyecto han sido el Reino Unido, Holanda, Suecia, Dinamarca, Austria y Alemania, que no han aceptado siquiera precisar el modelo de empresa que debería manejar el Galileo.

La ministro de transportes de Bélgica, cuyo país tiene todavía la presidencia de la Unión, ha constatado su fracaso al intentar poner en funcionamiento el proyecto. Ahora, tratará de que su Gobierno incluya el asunto en la próxima cumbre de la Unión, que se celebra a finales de semana en Laeken, Bélgica.

Casi todos los estados de la Unión se han quejado de lo tarde que se les han comunicado los detalles del proyecto, ha sólo dos semanas. Aseguran que no han tenido tiempo de analizarlo.

Loyola de Palacio, sin ocultar su decepción, señala que Europa renuncia a una capacidad tecnológica e industria len el cmapo de los satélties que hará que los Quince se conviertan en el futuro en consumidores de GPS. "Si antes de fin de año no hay una decisión política, el proyecto se esfumará en el aire", dice De Palacio.

El próximo movimiento es pues totalmente político. Es preciso que los países miembros den su aprobación y financien los más de 83.000 millones de pesetas necesarios para empezar con los trabajos.

Galileo se ha pensado como una red de 30 satélites desplegados por la Agencia Espacial Europea. Su cobertura abarcaría toda Europa con una precisión de cinco metros, la mejor hasta ahora.

Las empresas españolas AENA, CASA, GMW, Hispasat, Indra y Sener pertenecen al consorcio Galileo Sistemas y Servicios.

En un futuro, y ya en la actualidad, los dispositivos de posición por satélite servirán para localizar vehículos en ruta, coordinar flotas de autobuses o camiones, encontrar taxis, monitorizar atascos, medir la velocidad, conducir por el desierto...