Fuerte rechazo a los despidos de GM Europe

No por esperada ha sentado mejor la noticia de que General Motors despedirá a 12.000 empleados en Europa durante los próximos dos años. Los obreros de la compañía han manifestado su rechazo al plan de ajuste a lo largo y ancho del continente.

Fuerte rechazo a los despidos de GM Europe
Fuerte rechazo a los despidos de GM Europe

Según los sindicatos, General Motors se ha comprometido a no eliminar los puestos de trabajo que tenía previstos y a mejorar sus datos económicos "sin recurrir a los despidos ni al cierre de fábricas", en palabras de Fernado Bolea, secretario general de UGT en General Motors España.
Aunque la situación es complicada, según Bolea, la dirección de la automovilística está dispuesta a negociar, por lo que ambas partes se reunirán en los próximos días. La dirección de la compañía ha pedido “tiempo para reflexionar". Apenas unas horas después de que la dirección de General Motors Europe anunciase las líneas maestras de su plan de recorte de gastos, que incluye 12.000 despidos, los trabajadores de la compañía empezaron a moverse para organizar su defensa contra esta drástica solución a la crisis. En Alemania, país donde se espera que recaiga el mayor número de despidos, las protestas no se hicieron esperar. Los empleados de la fábrica de Opel en Bochum, en el noroeste del país, fueron los primeros en salir a la calle para expresar su descontento. Saben que su factoría es la más amenazada por los despidos y también saben que “suena" como una de las plantas que pueden cerrarse del todo a corto plazo.

Unos 1.500 integrantes de la plantilla de Bochum salieron a la calle para manifestarse contra el plan de reestructuración. Es sólo el primer acto de lo que parece ser una larga serie de actos de protesta. Los obreros no sólo acusaban a Opel, sino que cargaban contra el poderoso sindicato del sector, IG-Metall, al que tachan de traidor. Tras la espontánea manifestación de Bochum, llegó una réplica más organizada. Los sindicatos de GM Europe, reunidos ayer en Alemania, convocaron una jornada internacional de protesta que se celebrará el próximo martes. “Ninguna empresa puede lanzar órdenes desde la distancia", explicaba un dirigente de IG-Metall en alusión a lo que consideran una maniobra orquestada desde Detroit, la sede central de General Motors. “Déjenme decirlo de otra manera: Europa no es Texas", subrayaba.En respuesta a las críticas de los trabajadores, los sindicatos dicen que GM ha decidido la operación sin contar con ellos. Anuncian también que iniciarán “inmediatamente" conversaciones con la compañía y que “lucharán para preservar cada empleo".

Aunque la empresa no ha confirmado todavía qué cantidad de despidos corresponde a cada fábrica, los sindicatos han hecho sus propios números. Así, calculan que a Bochum le “sobrarán" 4.000 empleados, a la instalación sueca de Saab en Trollhätan, unos 500, que se sumarán a los 1.400 que ya tuvieron que irse de allí hace un año. Por último, la fábrica alemana de Rüsselsheim perderá otros 4.000 trabajadores.

Donde sí se han confirmado los despidos es en Amberes, donde Opel se deshará de 300 empleados de la factoría que tiene en esta ciudad belga.

Mientras, los trabajadores del turno de noche de Bochum no ha trabajado durante esta madrugada en señal de protesta y los del primer turno tampoco lo han hecho hoy. Esto significa que la producción de la planta está paralizada. A pesar de ser la “joya de la corona" y de recibir los máximos elogios por parte de los dirigentes de Opel y General Motors, la fábrica de Figueruelas, en Zaragoza, parece condenada a sufrir algún despido. Los representantes sindicales españoles que estuvieron ayer en Alemania han vuelto con la noticia de que la fábrica podría perder unos 600 de sus 7.400 empleos.
La plantilla ha encajado mal el golpe. Los portavoces de Comisiones Obreras ya han dejado claro que rechazan los despidos y exigen a Opel que cumpla con el Plan Olimpia, el programa de saneamiento que puso en marcha hace unos años para ahorrar dinero y no tener que cerrar fábricas. Este plan parece claramente fracasado a la vista de los últimos acontecimientos.
En Zaragoza, el propio presidente de la Junta de Aragón, Marcelino Iglesias, ha salido a la palestra para calmar los ánimos. Según ha dicho, “Figueruelas es una factoría que tiene mucho porvenir y los ajustes necesarios los vamos a hacer negociando con la empresa y el comité para que sean los menos posibles." Iglesias se refirió a una posible salida mediante jubilaciones anticipadas del personal que pueda sobrar, pero también reconoce que la plantilla es muy joven y hay muy pocos miembros de más de 60 años.
Desde General Motors España se asegura que no se han tomado todavía las decisiones pertinentes para ajustar la eficiencia de la planta aragonesa. Eso sí, no se niega que vayan a producirse los despidos, aunque tampoco se confirma. Ante la magnitud del plan de ajuste de GM y en previsión de un formidable impacto social, el Gobierno alemán se ha puesto en guardia. Ayer mismo, de improviso, el ministro de Economía se trasladó a Bochum para dar allí una rueda de prensa. En ella, Wolfgang Clement lamentó que General Motors haya tomado estas decisiones sin contar con la Administración alemana y sin consultarlo con los comités de empresa.Además, hizo hincapié en la necesidad de asegurar el futuro de Opel en Alemania y recordó cómo Renault, en su día, también llevó a cabo un saneamiento que sacó a la compañía del pozo y la convirtió en un empresa de éxito.

En las próximas semanas se irán conociendo más detalles de esta operación. En Alemania, de momento, cunde el desánimo. La prensa ha calificado el movimiento de “dramático" y “catástrofe". Se considera ya la peor sangría en los 105 años de historia de Opel. Mientras esto sucede en Europa, en Estados Unidos, la matriz General Motors hace balance del tercer trimestre del año. La compañía ha ganado 440 millones de dólares. A pesar del buen dato, sus responsables lo califican de decepcionante. Esto se debe a que las ganancias han llegado gracias al buen comportamiento de su división financiera, que ha ingresado más de 656 millones de dólares. De no ser por esta aportación, habría pérdidas, ya que la división automovilística ha perdido 130 millones de dólares.

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